AGUSTINOS

 

P. Eliseo Bardón Bardón

POR LA DIÓCESIS DE TOLEDO
     

P. PLÁCIDO MALLO GUTIÉRREZ, O.S.A.
*10-V-1877 † 25-VII-1936

 

En la pequeña localidad de Lazado, pueblo de las montañas de León y muy cercano a Murias de Paredes, nació el P. Plácido, el día diez de mayo del año 1877. Fue bautizado en la parroquia de san Andrés Apóstol de la localidad de Senra de Omaña el 13 de mayo del mismo año. Fueron sus padres, Guillermo y Concepción, labradores y ganaderos en menor cuantía. Después de hacer sus primeros estudios en la escuela local pasó a estudiar latín en la Preceptoría de Vegarienza, pueblo cercano al suyo.

Al cumplir los 16 años, ingresa en el Convento de los Agustinos de Valladolid. Toma el hábito en este lugar el día ocho de septiembre de 1892 y hace la primera profesión el 9 de septiembre de 1893. Pasa luego a La Vid, provincia de Burgos, a estudiar Teología- Allí hizo la profesión solemne y recibió la ordenación sacerdotal el 16 de agosto de 1900.

Antes de ir a su último destino, el P. Plácido había ejercido su ministerio sacerdotal, por los años 1900 en la misión de San León de Amazonas en lquitos, Perú, siendo pionero en éste y otros muchos lugares de la zona.

Todo tuvo que abandonarlo por enfermedad, pero una vez repuesto volvió con nuevo empeño a su trabajo. En año 1909 nuevamente la enfermedad le obligó a regresar a España. Estuvo en las casas de Bilbao, Gijón, Cádiz, Ceuta, La Vid y finalmente en Talavera de la Reina (Toledo)

El P. Plácido Mallo, juntamente con su compañero P. Juan Montalvo, ejercía el cargo de capellán de las religiosas agustinas de clausura en Talavera de la Reina. Delicado de salud realizaba este trabajo con exquisito esmero. El día 22 los milicianos registran la Residencia y los religiosos quedan en ella detenidos, pero ejerciendo su ministerio de forma privada. Consta que ambos fueron sacados de la casa el día 25 de julio de 1936. Nadie los volvió a ver en vida y no faltan testigos que aseguran que fueron brutalmente maltratados y martirizados y más aun, estando malheridos, los enterraron con vida. Sufrieron un gran martirio.

Las religiosas agustinas de Talavera comunicaron a los familiares, después de regresar al monasterio en el mes de septiembre de 1936, la ejecución de su capellán. Desde entonces y aun hoy día, le recuerdan, lo mismo que a su compañero P. Juan Montalvo, con devoción y como verdaderos mártires.

 

P. JUAN FRANCISCO MONTALVO GONZÁLEZ, O.S.A.
*24-VI-1893 † 25-VII-1936

     
 

El P. Juan Francisco Montalvo nació en Pontejos del Vino, provincia de Zamora, el día 24 de junio del año 1893.

Fueron sus padres, Francisco y Jerónima, agricultores de oficio. Y con ellos estuvo el joven Juan, ayudándoles y haciendo sus estudios en la escuela del pueblo. Luego fue a Santander, donde los agustinos tenían un Seminario Menor de humanidades, para ingresar más tarde en el Colegio-Seminario de Valladolid, tomando el hábito agustino el día 22 de octubre de 1909 y profesando un año y un día después. Cursó la carrera eclesiástica en Valladolid y en La Vid (Burgos) y fue ordenado sacerdote el 5 de mayo de 1918. Estuvo un año en el Colegio de Llanes (Asturias). Destinado al Brasil ejerció su ministerio sacerdotal en diversas parroquias y lugares. Regresó enfermo a España y fue destinado como capellán a las religiosas agustinas de clausura de Talavera de la Reina (Toledo). Iniciada la contienda civil pasa los primeros días juntamente con su hermano de hábito, P. Plácido, en la casa dedicados a la oración y al servicio religioso.

Fue detenido con su compañero, el 25 de julio, fiesta de Santiago Apóstol, día en el que había celebrado la santa misa y consumido las formas que había en el sagrario. Nadie los volvió a ver en vida y testigos aseguran que tanto él como su compañero P. Plácido fueron brutalmente maltratados y martirizados.

Un sobrino suyo, de nombre Eugenio González guardia civil jubilado, dice en una carta, el gran disgusto que se llevó su abuelo, padre del siervo de Dios, al saber en la familia por un escrito de las MM. Agustinas de Talavera la muerte de su hijo y que no fueran los mismos PP. Agustinos quienes se lo comunicaran. Esto sucedió en el mes de spetiembre del año 1936. La cosa hubiera sido comprensible para este señor si hubiera conocido que en aquellas fechas los agustinos encargados de la provincia religiosa habían sido también martirizados. Las MM. Agustinas de Talavera, lo mismo que los agustinos lo han considerado siempre como verdadero mártir. Fue, sin duda alguna, un valiente testigo de la fe

 

POR LA DIÓCESIS DE ALBACETE

Fr. DANIEL DELGADO GARCÍA, O.S.A.

*19-VIII-1910-† 23-VII-1936

     
 

Fray Daniel Delgado, religioso de coro, nació en Tuiza de Abajo, provincia de Asturias y diócesis de Oviedo, el 19 de agosto del año 1910

Fueron sus padres D. Maximino Delgado Álvarez y Dña. Pilar García González. Hizo sus primeros estudios en la escuela de la localidad, ayudando al mismo tiempo a sus padres en los trabajos del campo y de la ganadería. Al cumplir 12 años ingresó en el Colegio Agustininiano de la localidad leonesa de Valencia de D. Juan, donde estudió tres años Humanidades y Latín. Pasó después al Real Colegio de Valladolid donde tomó el hábito de la Orden el 24 de agosto de 1925 y un año y un día después hizo su primera profesión  religiosa. Cursó en el mismo lugar la Filosofía. Fue después a La Vid (Burgos) para estudiar Teología y Derecho. En este lugar realizó su profesión solemne el 19 de agosto de 1934, y sin haberse ordenado sacerdote, pero finalizada la carrera, fue destinado a la casa-enfermería de Caudete (Albacete)

     Aquí le sorprende la contienda, y obediente a su Superior, P. Gabino Olaso, traslada, junto con otros dos jóvenes religiosos, a los dos PP. Casi octogenarios, Benito Ibáñez y Cándido Sanmiguel a una casa cercana a la estación de ferrocarril de la Encina, no distante de Caudete. Y allí, en el término municipal de Caudete, en el lugar denominado Lomas de la casa de Albalat rodeados por un grupo de hombres armados con escopetas, emprendió la huida de sus perseguidores, pero a escasos metros lo abatieron a tiros como si de una alimaña se tratara. Dio su vida por ser religioso y a manos de los que iniciaron una cruel y sangrienta persecución religiosa. Esto ocurrió el día 23 de julio, el mismo día en el que eran sacados y conducidos a la cárcel sus hermanos religiosos de la Casa-Enfermería de Caudete. Fue el primer religioso asesinado en la provincia de Albacete.    

Su cuerpo fue reconocido en la autopsia por el médico D. Diego Cola Castelló, que había sido el Dr. que atendía a los PP. Agustinos, y sus restos fueron enterrados en el cementerio municipal de Caudete.

En nuestras casas se le considera como verdadero mártir de Cristo

 

P. JOSÉ PÉREZ DE CELIS, O.S.A.
*15-III-1860-† 5-VIII-1936

Nació el 15 de marzo del1860 en el pueblo de Cantoral, municipio de Castrejón, en la provincia y diócesis de Palencia. Fueron sus padres José Pérez de la Hera, natural de Cantoral de la Peña y Fausta de Celis Vega, oriunda de Cubillo de Castrejón.

José fue el segundo hijo de este humilde y cristiano matrimonio que educó a sus cuatro hijos en la fe y piedad cristiana. Poco sabemos de los primeros años de su vida en los que, con toda seguridad, acudiría a la escuela de la localidad para aprender las primeras letras y que luego, en alguna de las preceptorías de los pueblos vecinos, recibiría la instrucción humanística y de la lengua latina para seguir después la llamada al sacerdocio.
Ingresó en el Convento que los Agustinos tienen en Valladolid a los 18 años de edad, donde hizo el año de prueba o noviciado. Tomó el hábito el 7 de septiembre de 1878. Transcurrido con éxito y sin grandes dificultades esta iniciación, profesó de votos simples en la misma ciudad el día 8 de septiembre de 1879. En este mismo monasterio los estudios de Filosofía para trasladarse luego al convento de Santa María de La Vid (Burgos) a cursar la Teología. Aquí hizo la profesión solemne el 12 de septiembre de 1882. A continuación fue recibiendo las diversas órdenes sagradas para llegar al sacerdocio el 7 de junio de 1884.

Dos años después de ser ordenado sacerdote fue enviado al archipiélago filipino donde ejerce con piedad y entusiasmo su ministerio en diversos lugares. Su primer destino fue Ylocos, donde se impone en aquel idioma. Sirvió luego en los pueblos de Bangui y Napartián en 1887. Fue conventual de Guadalupe en 1892, sacristán en 1895 y segunda vez conventual del mismo y de Manila en 1898. Al terminar la dominación española de aquellas islas y después de no pocos trabajos y sufrimientos en algunas cárceles, regresó a España en marzo de 1900.

De nuevo en España residió primero en Valladolid y durante dos años, de 1903 a 1905, en Pavía (Italia). Su destino siguiente la República Argentina donde ejerció el apostolado durante dos años. Volvió enfermo a la Patria y estuvo, sucesivamente, en la casa enfermería de Gracia en Barcelona, en La Vid y en Valladolid. En 1930 es conventual de la casa de Gijón. Pasó luego a la enfermería de Caudete (Albacete), su última residencia.

Desempeñó con esmero el ministerio sacerdotal. Fue amante del estudio y de la pluma como escritor. Suya es casi toda la hagiografía agustiniana de la obra del Señor Calpena: "La Luz de la Fe en el siglo XX". Fue también colaborador de la revista agustiniana España y América.

El día 23 de julio fue apresado sin oponer resistencia alguna. Permaneció en la cárcel de la localidad hasta el 5 de agosto, fecha en la que fue conducido juntamente con otros 10 hermanos de hábito al lugar de Partida de Madariaga término de Fuente la Higuera, en los límites de la provincias de Albacete, Alicante y Valencia, pero perteneciente a esta última, donde fue vilmente asesinado por odio a la fe. Solo por ser sacerdote y religioso. Tenía, a la sazón, 76 años. Sus restos fueron inhumados en Fuente la Higuera y trasladados a Caudete en el año 1953. Hoy están ya en Madrid. Sus diez compañeros serán beatificados el 28 de octubre de 2007. Nadie sabe el motivo por el que no fue introducido en el Proceso que abarca a 98 agustinos. Quedó exactamente igual que otros 58 religiosos de la Orden.
En la Positio de sus compañeros, hay varios testigos que afirman que fueron 11 las víctimas y sólo 10 entran en él.

En nuestras casas se les considera como verdaderos mártires.

 

FRAY FELIPE MARTÍNEZ ORTIZ. O.S.A.
*26-V-1915 V1937)

     
 

Nació el 26 de mayo de 1915 en Horcajo de Santiago, provincia de Cuenca. Sus padres se llamaban Aureliano y Nicolasa.

A los doce años de edad siente la llamada a la vida religiosa e ingresó en el Monasterio agustiniano de Uclés, el 30 de septiembre de 1927. Tras realizar los preceptivos cursos de Latín y Humanidades, vistió el hábito agustiniano el 19 de septiembre de 1930 y, un año más tarde, transcurrido el tiempo de Noviciado, emitió la Profesión Temporal el 20 del mismo mes de 1931. Dos años más tarde fue a La Vid (Burgos para continuar la Filosofía y en la Teología, pero dadas su buenas condiciones intelectuales fue enviado a Roma donde permanece poco tiempo por su salud delicada. Esto le obligó a regresar a España y más concretamente a la Casa-Enfermería de Caudete.

Su salud se iba recuperando, pero la paz quedó rota el 18 de julio de 1936, al estallar la guerra civil. El 23 de julio, por mandato del P. Superior, Gabino Olaso, los tres jóvenes de la casa deberán ir acompañando a los dos Padres más antiguos a una casa de del barrio de La Encina, en Villena. Pero como estaban vigilados, nada más llegar, fueron detenidos por unos 30 milicianos, que los maniataron (excepto a Fray Daniel Delgado, que intentó huir, y fue abatido a tiros) y trasladados a la estación del ferrocarril, donde los tuvieron hasta bien entrada la noche, sometiéndolos, por separado, a un duro interrogatorio y conducidos a la cárcel de donde salió gracias a la intervención de su padre que pudo llevarlo a su casa.

Poco después el joven Felipe fue movilizado y enviado al frente republicano de Madrid, en la Casa de Campo. Su comportamiento y manera de ser en las trincheras levantaron sospechas entre los milicianos y de manera especial en el comisariado político que recabaron informes a su lugar de origen y al enterarse que era religioso dieron fin a su vida. Esto ocurría en mayo de 1937. La causa de su muerte fue, sin duda alguna, por ser religioso y comportarse como tal hasta el último momento.

 

P. MARIANO POVEDA GONZÁLEZ, O.S.A,
*19-VIII-1879  28-VII-1936)

     
 

Nació el P. Mariano en Pedroso de Armuña, provincia y diócesis de Salamanca el 19 de agosto d 1879.
Fueron sus padres Mariano y Cristina con quienes pasó sus primeros años de vida hasta ingresar en la casa religiosa de Valladolid. Aquí vistió el hábito agustino el 29 de noviembre de 1895. Un año y un día después hace su primera profesión. Estudia Filosofía en el mismo lugar y pasó luego a La Vid (Burgos) para hacer la Teología. Aquí profesó de votos solemnes el 1 diciembre de 1899 y fue ordenado sacerdote el 15 de marzo de 1903. Sus destinos fueron Valladolid, donde desempeñó el cargo de pedagogo de novicios. Pasó después a Salamanca, Ceuta, Caudete, y en 1927 fue destinado a Uclés, primero como ayudante y luego como Maestro de Novicios.

Hombre muy espiritual, delicado de salud y con muchos problemas en la vista fue un gran formador de novicios. Fue desalojado, con todos los demás compañeros agustinos, del monasterio el día 24 de julio de 1936, momento en que empieza la persecución religiosa. Hubo que sacarlo en camilla dada su grave enfermedad siendo acogido y atendido en una casa de muy buenas personas.

El 27 llegaron al pueblo los enemigos de la fe que buscaron y detuvieron a cuatro sacerdotes agustinos y al párroco y a cuatro seglares dándoles muerte violenta, unas horas después, junto al pueblo de Belinchón (Cuenca) Momentos antes habían entrado en la casa donde estaba el P. Mariano, pero lo dejaron, a petición de sus moradores, por encontrase enfermo, pero sí con la seria amenaza de que si  en el plazo de dos días no muriera, volverían por él.
No hizo falta. Falleció al día siguiente. Cuatro compañeros suyos habían sido fusilados esa misma noche, otros cuatro un día después y dos más el 21 de septiembre. Todos ellos serán beatificados el 28 de octubre de 2007.

Fue el primer entierro civil en el pueblo, sin sacerdote, ni cruz alzada. Toda ceremonia religiosa había quedado suprimida por los enemigos de la fe. Tampoco quedaban sacerdotes. Sólo le acompañaron los enterradores y sus novicios musitando oraciones. Horas antes animaba a estos jóvenes a ser valientes en la persecución

La fragancia del aroma que quedó en su habitación y en sus ropas conmovieron a los vecinos. Fue en la persecución, “Testigo de la Fe”, verdadero mártir.

 

POR LA DIÓCESIS DE SIGÜENZA-GUADALAJARA

FRAY TOMÁS BERMEJO VALENCIANO, O.S.A.
* Anguita 7-III-1892 Busturia 26-IV-1937

     
 

Nació en Anguita, Guadalajara, diócesis de Sigüenza, el 7 de marzo de 1892. Fue bautizado el día siguiente de su nacimiento en la iglesia de San Pedro Apóstol.  Sus padres se llamaban Tomás y Petra. Él tintorero de profesión y ella maestra nacional. El matrimonio tuvo otros tres hijos, Antonino, Aurelio y Adelaida. Aurelio,  maestro nacional, de acción católica. Fue martirizado en Madrid en 1936.

Tomás era maestro nacional cunado ingresó de religioso agustino en el Real Monasterio de El Escorial con 23 años de edad. Como candidato a hermano no clérigo, debía pasar tres años de postulante, antes de comenzar el noviciado. Después de pasar algún tiempo en Real Monasterio fue enviado a la casa de Ntra. Sra. de la Consolación, de Guernica, en Vizcaya, donde estuvo de  profesor de primaria elemental en el colegio de Ntra. Sra. de la Consolación, que los agustinos tenían en Guernica.

Transcurridos tres años de postulantado los superiores le consideraron idóneo para comenzar el noviciado, que inició en el Real Monasterio de SL de El Escorial, en 1918.  Un año después, el 13 de julio de 1919, emitió la profesión de votos simples; y pasados tres años, la profesión de votos solemnes, el 14 de julio de 1922. Además de los actos y rezos religiosos propios de toda la comunidad, los hermanos no clérigos tenían la obligación de rezar diariamente el Oficio parvo de la Virgen en común o en particular.

Después de profesar quedó de conventual en el Real Monasterio, donde estuvo al menos hasta el curso 1931-32. Los superiores le dedicaron principalmente como auxiliar en la administración de la revista La Ciudad de Dios y en los varios quehaceres de la editorial agustiniana del Monasterio.

En 1934 era conventual de Portugalete a donde fue destinado, según sospecho, en 1933, para encargarse de la formación y escolarización de los niños de las Escuelas gratuitas de la fundación Santo Tomás de Villanueva, que los agustinos dirigían allí desde 1903.  Los tiempos de la segunda república fueron muy duros y difíciles en toda España, con un marcado aire antirreligioso, y extremadamente revueltos en Portugalete en la revolución de octubre de 1934. La proximidad de las minas de hierro de la Arboleda y de Gallarta y de los altos hornos en Baracaldo y Sestao convertía a Portugalete en una población roja, tanto es así que se la bautizó como “el pequeño Moscú”.

No es de extrañar que nada más estallar el conflicto del 18 de julio de 1936, la horda marxista revolucionaria antirreligiosa se apoderase de los edificios del convento, de las escuelas y de la huerta, profanando incluso la pequeña capilla y el sagrario. Los religiosos agustinos tuvieron que abandonar forzosamente su casa y buscar refugio donde buenamente pudieron.

Fray Tomás pasó a la casa de Guernica, donde el ambiente antirreligioso se encontraba menos alborotado.  No obstante un batallón de la CNT y otro de gudaris o soldados del gobierno vasco se apoderaron del convento de los agustinos. A los religiosos, en un principio, se les autorizó a permanecer recluidos en el convento, bajo control y supervisión militar de todo lo que hacían. Los de la CNT consideraban a los agustinos como vecinos incómodos y buscaban pretextos y excusas para denunciarlos. Las autoridades militares determinaron considerar prisionera a la comunidad. Un jefe de los gudaris  aconsejó a los religiosos que dejasen la casa con el fin de evitar males mayores. Así se hizo, refugiándose en hogares de familias amigas.

Fr. Tomás Bermejo continuaba en Guernica en marzo de 1937. El 25 de mayo cumpliendo una misión de obediencia salió por la carretera de Bermeo hacia Busturia para buscar noticias sobre otro religioso. Fr. Tomás fue detenido por soldados de las tropas marxistas que lo fusilaron entre Busturia y Rigoitia el 26 de abril de 1937. Desde luego si en vez de toparse con los soldados marxistas se hubiese encontrado con los gudaris, éstos habrían respetado su vida. Los distintos autores que han escrito sobre este religioso le consideran com verdadero mártir de la persecución religiosa de los años 1931 a 1939. Como mártir le consideran sus hermanos agustinos.