MÁRTIRES DE LA DIÓCESIS DE CIUDAD REAL
Coadjutor de Santa María de Alcázar de San Juan |
Nace en Alcázar de San Juan el dos de agosto de 1895; hijo de Jesús Abengózar Díaz Miguel, ganadero, y de Petra Sánchez Lizcano. |
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Ya antes de declararse la persecución, en julio de 1936, sufre la persecución; y el mismo Jueves Santo, 29 de marzo, al concluir de predicar el sermón de la Pasión, es detenido con el pretexto de una algarada callejera, se le encarcela y durante veinte días se le somete a un duro y cruel suplicio. Desenmascarada al fin la insidia calumniosa, se le deja en libertad el 18 de abril, y opta por residir en la aldea de la Alameda del Castillo de Cervera y, al no sentirse seguro en este lugar, decide regresar a Alcázar de San Juan, poniéndose totalmente en manos de la Providencia. Debido a estos sufrimientos morales enferma hasta el punto de recibir la Unción de Enfermos. El 17 de agosto es de nuevo encarcelado, haciéndosele objeto en la prisión de crueles sufrimientos. El 29 es sacado, al fin, en unión de don Clodoaldo Cañizares, coadjutor de la Parroquia de Santa Quiteria, y ambos son asesinados, el 30 de agosto, en el sitio denominado “La Sevillana”, de donde la Cruz Roja de Herencia trasladó sus cadáveres al cementerio de esta población. Don Ángel, conocido cariñosamente por el “cura piñón”, a penas había cumplido cuarenta y un años. Terminada la guerra civil, desde el cementerio de Herencia, sus restos son trasladados a la Parroquia de Santa María la Mayor de Alcázar de San Juan y reposan en la capilla de Nuestra Señora del Monte Carmelo y en la lápida una sencilla inscripción :” D. Ángel Abengozar Sánchez, Coadjutor de esta parroquia, muerto el 30 de agosto de 1936”, donde se le venera como mártir. |
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Cura de Villarta de San Juan |
Nació en Daimiel (Ciudad Real), el día 20 de enero de 1903. Fue hijo de Matías Álvarez Muñoz y Presentación Rivera Pareja, naturales de Daimiel En la Parroquia de Santa María la Mayor recibió el Bautismo de manos de D. José María Rodríguez de Guzmán, el día 25 de enero. En la calle La Plaza transcurrió su infancia hasta que se traslada a Ciudad Real el año 1913 para iniciar los estudios eclesiásticos en el Seminario, continuando desde el 1924 en Burgos donde se licenció en Sagrada Teología. Acabados brillantemente sus estudios fue ordenado de sacerdote y celebra su canto de Misa, el 9 de mayo de 1927, en la parroquia donde fue bautizado. Ordenado sacerdote, su primer destino fue Coadjutor de Membrilla, donde estuvo poco tiempo; pero fue muy querido del pueblo. Después es enviado (también de Coadjutor) a la Solana. El destino siguiente fue Párroco de Villarta de San Juan distinguiéndose por su especial esmero por la Catequesis, implantación de la Acción Católica siendo nombrado por el Excmo Sr, Obispo Consiliario el 6 de junio de 1934, amor a la Eucaristía y a la Santísima Virgen. |
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Especialmente devoto de la Santísima Virgen se celebraba cada año la novena y fiesta de la Inmaculada con actos religiosos y culturales. Constituye una página de oro en la historia de Villarta de San Juan la gesta del pueblo alentado por su párroco de la construcción de una nueva ermita a la Patrona de Villarta, Nuestra Señora de la Paz, organizándose cultos y festejos extraordinarios los días 23 y 24 de enero de 1936 como preparación para bendición solemne de la nueva ermita por el Sr. Obispo. |
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Adscrito a la Parroquia de Herencia |
D. Carlos Álvarez Rodríguez, nace en Herencia el 7 de abril de 1869. Sus primeros estudios los realiza bajo la dirección del párroco de Herencia, D. Salustiano Almeida y los termina en el seminario de Ciudad Real donde recibe la ordenación sacerdotal el día 31 de diciembre de 1893 y en la fiesta de la Epifanía del Señor celebra su primera Misa, 6 de enero de 1894. |
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Párroco de Cabezarados |
D. Arcadio Álvarez Soriano nace en Almadenejos (Ciudad Real) el 13 de noviembre de 1880, y es bautizado el día 21 de noviembre del mismo año en la Parroquia de la Inmaculada Concepción por el párroco D. Santiago Navarro y se le puso los nombres de Arcadio, José y Domingo. Hijo de Domingo Álvarez Molina, natural de Almodovar del Campo y Carmen Soriano Gijona, de Argamasilla de Calatrava. |
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Al amanecer del día 19 de julio de 1936 un grupo de milicianos registran la casa parroquial de Cabezarados, con el pretexto de buscar armas, y junto con su hermana son expulsados de la casa. Ambos son recogidos en casa del Sr. Zamora, vecino del pueblo Por fin, el 6 de agosto de 1936 se le obliga a salir del pueblo junto con su hermana. El día 12 de este mismo mes y año, a tres kilómetros del pueblo, es asesinado, tras sufrir horribles vejaciones, insultos y atrocidades. Su cadáver fue arrojado el fondo de la mina "Los Cartageneros", sin que haya sido posible sacar los restos. En el lugar de la muerte, el sacerdote D. Antonio Martín López, recientemente fallecido, siendo párroco de Cabezarados, hizo colocar una cruz en el lugar donde fue asesinado en su memoria. Desde esta columna hacemos una llamada a familiares, paisanos de Almadenejos, vecinos de Almodovar del Campo lugar donde se crió, feligreses de las parroquias de Cabezarrubia del Puerto y Cabezarados donde ejerció el ministerio sacerdotal y a cuantos pudieran aportar documentación y testimonios con el fin de completar el expediente para su pronta beatificación por martirio. |
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Capellán de Manzanares |
ISIDRO ARROYO CHACÓN nació en Membrilla (Ciudad Real) el día 28 de noviembre de 1868. Cursó los estudios eclesiásticos en el Seminario de Madrid apadrinado por don Antonio Chacón y Muñoz, natural de Membrilla y Rector de dicho seminario aunque fue ordenado sacerdote en Ciudad Real, el 19 de diciembre de 1891. Transcurre toda su vida en Manzanares como capellán de religiosas Concepcionistas de la enseñanza. De aspecto bondadoso, pacífico y bonachón gozaba de especial habilidad para reconciliar entre sí a las familias con problemas que acudían a él como intercesor. Septuagenario, en 1936, y muy enfermo, el día 12 de agosto de 1936 violentamente lo arrastraron a la calle en pleno medio día. El calor asfixiante en el agosto manchego, su enorme peso y su enfermedad le hicieron caer muerto rápidamente. Con todo, fue rematado a golpes y tiros en la misma vía pública. Sin haber sido sometido a juicio, y por su condición de sacerdote, fue asesinado en Manzanares. Era el 12 de agosto de 1936. |
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Coadjutor de Herencia |
Federico Avengoza Remón de Moncada, nace en Herencia el 25 de febrero de 1871, donde pasa su infancia hasta que respondiendo a la llamada de Dios al sacerdocio estudia primero en el Colegio de Vocaciones eclesiásticas de Murcia y más tarde en el Sacro Monte de Granada, terminando los estudios en Toledo y es ordenado de Presbítero por el Cardenal Sancha el 18 de marzo de 1899. En Herencia, canta Misa el día 25 del mismo mes. Ejerció el sacerdocio en sus primeros años en la Diocesis de Toledo como cura de Cabañas de la Sagra; después como Coadjutor de Santiago del Arrabal y como Cura Encargado, últimamente, de la Concepción en el propio Toledo. El año 1909 llega a su pueblo natal como Sacristán- Sacerdote, oficio que desempeña hasta el martirio. |
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Cura de Arenales de San Gregorio |
Nace en Campo de Criptana a las once de la noche del día 8 de mayo del año 1892 en una familia humildes y cristiana. Fueron sus padres Valeriano Beamud y Rodríguez Manzaneque, naturales y vecinos de Campo de Criptana y María de la Cruz Sañoso y Gómez. En el momento de su nacimiento el padre de profesión carpintero a penas tenía veintisiete años y la madre dedicada a las labores del hogar, veintidós años. |
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Procedía de una familia trabajadora y muy humilde. Esto le da la posibilidad de hacer mucho bien entre los obreros y los pobres de su pueblo. Labor que no impidió fuera perseguido y detenido. Apenas iniciada la persecución religiosa en el mes de julio de 1936, es detenido, previo riguroso registro de su domicilio. El día 26 de julio se le anuncia que podrá volver a su casa (cosa que creyó cándidamente). Nada más traspasar los umbrales de la prisión, desde el interior de la misma le disparan y cae muerto a unos pasos de la puerta. Eran las 10 horas y treinta minutos del día 26 de julio Sus restos reposan en el cementerio de su pueblo natal. Buen sacerdote, la motivación de la muerte fue precisamente su condición de sacerdote “lo mataron porque era cura”, dicen quienes le conocieron. |
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Párroco de Tomelloso |
Vicente Borrell Dolz nace en Valencia el día 22 de enero del año 1876. Su infancia transcurre en un clima austero de familia numerosa, cinco hermanos. Inicia los estudios eclesiásticos en Valencia, y cuando su familia se traslada a Valdepeñas (Ciudad Real) continúa y finaliza brillantemente su formación sacerdotal en el seminario de Ciudad Real. Huérfano de padre, la madre debe atender con mil esfuerzos a sus cinco hijos, el mayor de los cuales es el seminarista. Vicente, ordenado Sacerdote en 1900, se convierte en el padre de sus hermanos y consuelo de su anciana madre. Ejerce el ministerio sacerdotal como coadjutor en Valdepeñas y, vacante la Parroquia de Tomelloso participa en el concurso del año 1913, obtiene la Parroquia de Tomelloso en propiedad y permanece durante 30 años ininterrumpidos en Tomelloso, hasta su muerte. Fue uno de los ocho Párrocos consultores que asesoraban al Sr. Obispo en el gobierno de la Diócesis. |
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A este enfrentamiento un acontecimiento desafortunado vino a enturbiar más las relaciones entre el párroco, autoridades y parte de los vecinos: el asunto de <<El Pichele>>. Un joven, al que apodaban así, dirigió un anónimo al párroco exigiendo una determinada cantidad de dinero. El párroco pone en conocimiento del chantaje recibido a la Guardia Civil que decidió tender una trampa al autor del anónimo y detenerle en el lugar donde D. Vicente debía depositar el dinero, cerca del cementerio. Cuando el estafador- <<El Pichele>>- fue a recoger la cantidad exigida, se encontró con la Guardia Civil que le dio el alto sin obedecer intentando escapar. La guardia civil disparó y el “chantajista” herido de gravedad moría unos días después. El pueblo nunca perdonó al párroco la denuncia del anónimo a la Guardia Civil y la muerte de este joven. El carácter de venganza colectiva que tiene esta muerte parece demasiado evidente |
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Coadjutor de Santa María de Daimiel |
Nace en 1888 en el seno de una familia acomodada de La Solana, su padre era médico, y muy cristiana, pues algún hermano más fue seminarista. El 1900 comienza los estudios eclesiásticos en el seminario de Ciudad Real y, aprobado el primer cursó, pasa a continuar los estudios en Toledo, donde ingresó en los Operarios Diocesanos, que completaron su formación en Burgos, donde cantó Misa en 1911. Durante cuatro años, fue Vicerrector de Valladolid. Finalmente, por circunstancias familiares, se vio obligado a dejar a los Operarios y volver a nuestra Diócesis. En su pueblo natal ejerce algún tiempo la Capellanía del Convento de las Dominicas. Pasa a Ecónomo de Alhambra y, sucesivamente, Coadjutor en Campo de Criptana ; Cura de Cózar y, por fin, Coadjutor de Santa María de Daimiel donde le sorprende la persecución religiosa en julio del año 1936..l |
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Capellán de Las Mínimas de Daimiel |
Emiliano nace en Daimiel el día 18 de septiembre del año 1897. Fueron sus padres José Joaquín Campillos Fernández de Silva y María Teresa Raez de la Zarza. Bautizado el día 22 de septiembre en la parroquia de Santa María. Cursa los estudios eclesiásticos en el Seminario de Ciudad Real, es ordenado sacerdote el 20 de junio de 1920 junto con D. Antonio Martínez Giménez, natural de Terrinches y D. Rosario de Lope Castellanos, natural de Villanueva de los Infantes, por el Excmo Sr. D. Javier Irastorza, Obispo Prior de las Órdenes Militares y celebra su primera Misa el día 24 de junio del año 1920 en la parroquia donde fue bautizado. |
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Los milicianos de Daimiel, que buscan a ambos sacerdotes, apresan a Juan Francisco para que denuncie el paradero de éstos a lo que se resiste, a pesar de los malos tratos y palizas, que dejarían huellas y lesiones para el resto de su vida. Al enterarse de la situación en la que se encontraba Juan Francisco, ambos sacerdotes salen del escondite y se presentan en el Ayuntamiento de Daimiel diciendo:<<suelten a mi hermano que es un padre de familia. Es inocente y de mí hagan lo que quieran>>. Era el día 17 de agosto de 1936 y el 21 fue asesinado en el lugar conocido por el “Carrerón” . Su hermana Matilde recogió en el Ayuntamiento los enseres del hermano sacerdote: el reloj, un crucifijo y una servilleta. El cadáver es recogido por la Cruz Roja el mismo día en un majuelo al lado de la carretera que de Daimiel lleva a Manzanares. D. Emiliano muere abrazado a su crucifijo; el mismo que su hermana Matilde recogería en el Ayuntamiento de Daimiel. El 29 de mayo de 1960 los restos mortales fueron inhumados en el Valle de los Caídos. |
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Párroco de La Solana |
Nace en Tomelloso el 22 de junio de 1880 en el seno de una familia cristiana y en los primeros días recibe el Bautismo, sin que conste la fecha por haber sido destruido el Archivo Parroquial. Hijo de Eduardo Carranza Espinosa y de Amalia Ortiz Martínez. Siendo estudiante de Teología en el Seminario de Ciudad Real colabora eficazmente en la formación de los alumnos de la comunidad de teólogos, gozando de la confianza del entonces Rector del Seminario, Sr. Ilumdain, así como de la estima de los alumnos. Dotado de especiales virtudes humanas y capacidad intelectual es enviado, una vez ordenado sacerdote, a doctorarse en Sagrada Teología en Toledo. |
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Posteriormente se le encomienda la Parroquia de Villahermosa. Concursa de nuevo el año 1913 y es nombrado Párroco del Santo Cristo de Valdepeñas que, al fin, permuta el 1924 por la Parroquia de La Solana. Podemos decir que fue dos veces mártir. La primera, apresado por los milicianos en la calle Cristo del Valle es llevado a la cárcel instalada en el Monasterio de las monjas dominicas y en el trayecto cae víctima de una descarga, presenciada por dos jóvenes, de profesión pastor, que lo postra en tierra durante largo tiempo, sin que muera, en la mañana del 10 de agosto de 1936, hasta que alguien lo recoge y lleva al hospital de la Cruz Roja, donde es atendido. La segunda cuando, después de recuperado de las heridas, es sacado de ésta con el engaño de ser trasladado a su pueblo de origen, Tomelloso y, en las tapias del cementerio, es asesinado, el 30 de noviembre. Sacerdote celoso y ejemplar, trabaja incansablemente en vitalizar, tanto en Valdepeñas como en La Solana, la Pía Unión de las Marías y de los Discípulos de San Juan. |
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Párroco de la Asunción y Arcipreste de Valdepeñas |
Párroco de Malagón (1925 – 1936) <<...Señor Cura. ¿Se va Vd. por miedo? D. Domingo Chacón y Bellón nace en Membrilla (Ciudad Real) el día 21 de mayo del año 1887. Fueron sus padres José Chacón y Jerónima Bellón. Su hermana Ana le había precedido, siendo los dos únicos descendientes de este matrimonio. Quedó huérfano de padre desde muy niño, al morir éste por causa de la viruela. En los primeros años de su infancia recibió una educación sólidamente virtuosa y cristiana; siendo pronto admitido como monaguillo en 1895. Ingresó a los diez años en el Seminario de Ciudad Real animado por su tío, el Ilmo. Sr. D. Antonio Chacón, que fue Rector del Seminario de Madrid, recién fundado, y cura de San José. En Toledo cursa el Doctorado en Sagrada Teología. Recibió el presbiterado en Toledo, en las Temporas de la Santísima Trinidad de 1910 y celebra su primera Misa en Membrilla el 19 de junio. |
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Ejerce el ministerio sacerdotal al principio como Capellán de los Maristas, en Valdepeñas, pasando de Coadjutor a Manzanares, en junio de 1915. De allí, fue a Argamasilla de Alba como Ecónomo y dos años más tarde a La Solana en calidad de Vicario. En 1918 fue designado junto con do José Jiménez Manzanares para difundir la doctrina de la sindicación católica agraria, recorriendo con esta misión los pueblos de san Carlos del Valle, Pozo de la Serna, Alhambra, Ruidera y Montiel. Más tarde don Domingo Chacón y don José Jiménez fueron nombrados secretario y presidente, respectivamente, de la comisión que había de propagar la sindicación católica agraria en los arciprestazgos de Ciudad Real, Daimiel y Manzanares.
Perdone, Sr. Alcalde que le haya distraído en su recargada atención. Solamente he de añadir a lo ya expuesto, que si juzga necesaria o siquiera conveniente mi modesta cooperación o el concurso de mis compañeros en el sacerdocio, sepa que para esta finalidad, como, para todo lo que redunde en bien del pueblo, estamos a su completa disposición. |
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Habilitado del Clero |
Manuel Contreras López, nace en Ciudad Real el día 26 de febrero de 1889 y es bautizado el 4 de marzo de este año por don Jose María de La Fuente en la Parroquia de Santa María del Prado (La Merced). Desde niño inclinado al sacerdocio por la cristiana educación de sus padres, Pedro y María Josefa, oriundos de Membrilla y la dirección de su tío el Lic. don Pedro José Menchén y Ramírez de Arellano (Secretario de Cámara en los tiempos del quinto Obispo D. Remigio Gandásegui y Gorrochátegui; Canónigo de la entonces Santa Iglesia Prioral y Visistador General de Religiosas, fallecido el martes, 14 de junio de 1932). |
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Fue uno de los primeros encarcelados en la redada del día 16 de septiembre de 1936. En el Seminario Diocesano, convertido en <<checa>> permaneció prisionero hasta la madrugada del día 18 del mismo mes. A partir de esta fecha soportó frecuentes registros en el domicilio familiar, hasta que, el 16 de noviembre se le llevó a la <<checa>> del convento de las Dominicas. Por fin, en la noche del 17 al 18 de noviembre de 1936, fue llevado a Fernancaballero y asesinado ante las tapias del Cementerio, tras haberle hecho descender del coche en que fue trasladado desde Ciudad Real y paseado por toda la población, junto a sus compañeros, entre gritos tremendos de la multitud. Finalizada la persecución religiosa los restos mortales, previa solicitud de traslado y concesión del Obispado, con fechas del 22 de junio de 1939 y 26 de junio, respectivamente, fueron exhumados del cementerio de Fernancaballero y trasladados a Ciudad Real, donde reposan en el panteón familiar (Patio 5, San Rafael, Preferencia, C/ 1 nº. 5) Sólo su condición de sacerdote y el cargo de habilitado del clero, que hacía sospechar manejaba grandes cantidades de dinero de la diócesis, motivaron su muerte. Paradojas de la vida: el haber íntegro anual del siervo de Dios era de 579, 44 pesetas (48, 29 pesetas mensuales), según consta en la Tarjeta de Identidad de Clases Pasivas con fecha de 8 de enero de 1936. Su muerte fue muy sentida por cuantos conocieron a don Manuel: sacerdote de la confianza plena del clero por su diligencia, amabilidad y buenos servicios prestados en momentos tan difíciles. |
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Beneficiado tenor de la S. I. Prioral |
Eduardo de Dios Villacañas nace en Jaén, el día 1 de junio de 1891. Cursa los estudios eclesiásticos en el Seminario de Jaén. Destacó por su excelente voz y su instrucción musical, por lo que al quedar vacante - por traslado de don Antonio Margelí- la plaza de Tenor en la Iglesia – Prioral de Ciudad Real, cuando sólo era Diácono, se presentó como opositor y, aprobado el concurso, tomó posesión de dicha plaza de Tenor Segundo el 1 de agosto de 1914. |
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En efecto, cuando el día 25 de julio de 1936 D. Jesús Hita Miranda (Marianista, beatificado por Juan Pablo II, el 1 de octubre de 1995) se refugia en dicha pensión ya estaba alojado don Eduardo de Dios Villacañas con quien compartirá la habitación. |
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Canónigo Penitenciario de la S. I. Prioral de Ciudad Real |
Fermín de Isasi Gondra nace en Fica, diócesis de Vitoria y provincia de Vizcaya, el 7 de julio de 1874. Estudia en el Seminario Conciliar Central de S. Carlos Borromeo de Salamanca donde en el año 1891 (curso 1890-91) en los exámenes extraordinarios incorpora tres años de Latín (cursados privadamente) con calificación meritissimus y finaliza el 4º año de Latín (Retórica y Poética) con calificación meritissimus en el mismo Seminario Conciliar de Salamanca. |
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Vino a Ciudad Real, el año 1905, en calidad de Capellán del quinto Obispo – Prior, Excm. Y Rvdmo. Sr. Dr. D. Remigio Gandásegui y Gorrochátegui. Ejerce el ministerio sacerdotal como Penitenciario de la Catedral (canongía ganada por oposición el año 1909) y, como Penitenciario, ocupa la Cátedra de Moral; también impartió Metafísica y Teología Fundamental en el Seminario Conciliar de Ciudad Real. Fue el primer director de la Hoja Diocesana "Templo y Hogar" en el año 1915. Se le recuerda por sus alumnos como hombre de vastísima cultura, gran filósofo, teólogo y como buen latinista escribió en esta lengua un estudio sobre el Sacramento de la Confirmación. El día 12 de septiembre de 1936, alrededor de las doce y media del día, el sacerdote Operario don Francisco Castor Sojo López, administrador del Seminario de nuestra diócesis de Ciudad Real - cuyo proceso de canonización por martirio se inició en Ciudad Real el 19 de marzo de 1998 y se clausuró el 11 de diciembre de 2003-; el P. Francisco García y García de Casto, claretiano, y con ellos a un joven de 18 años, llamado José Delgado fueron sacados por un grupo de milicianos de la Fonda <<La Francesa>> donde estaban refugiados y llevados al Seminario. Durante el trayecto recogieron a don Fermín, que les hizo esperar un poco hasta vestir la sotana con los vivos de canónigo y el manteo solemne. Los llevaron violentamente y encarcelaron en el Seminario Diocesano, convertido en <<checa>>, donde pasaron el resto del día. Aquella misma noche, del día 12 al 13 de septiembre de 1936, los asesinaron al oeste de Ciudad Real, no muy lejos del santuario de Alarcos, a unos noventa pasos del indicador 8 km. de la ciudad, junto a un abrevadero artificial. Al subir al auto que le llevaría a la muerte, don Fermín dijo: "las puertas del infierno no han de prevalecer contra la Iglesia". Sus restos mortales fueron depositados provisionalmente en el cementerio de Valverde. Finalizada la guerra, los restos fueron trasladados al cementerio de Ciudad Real. Penitenciario, Profesor del Seminario, en definitiva, sacerdote, corre la misma suerte que el resto de sus compañeros sacerdotes, incluidos el Sr. Obispo de la Diócesis y su secretario. Cuantos le conocieron le han tenido por mártir. |
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Cura de Villamayor de Calatrava |
Nació en Granátula de Calatrava el día 4 de julio del año 1880 y fue bautizado el 6 de julio del mismo mes en la Parroquia de Santa Ana de Granátula de Calatrava por don Inocente Hervás. Y se le impusieron los nombres de Andrés, Laureano de Santa Isabel. Hijo de Ildefonso Díaz Serrano, propietario, y de María Gregoria Muñoz Cañizares. Estudió en el Seminario de Ciudad Real y ordenado de Presbítero celebró su primera Misa en la parroquia de su pueblo natal el día 11 de junio de 1909, empezando su ministerio como Coadjutor de su pueblo natal. Después desempeñó igual cargo en Abenojar y Argamasilla de Calatrava, pasando finalmente a Villamayor como Cura Párroco. El día 20 de julio de 1936, tras muchas peripecias sufridas, se vio obligado a salir de Villamayor de Calatrava y se refugia en casa de don Justo Martínez, Cura de Almodóvar del Campo que se distinguía por socorrer a sus compañeros sacerdotes. Al día siguiente, celebrando la santa Misa en la Iglesia del Carmen, fue interrumpido y obligado a retirarse del altar, aprovechó no obstante la ocasión y a la vista de los mismos milicianos consumió todas las sagradas formas que había en el sagrario. |
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Desde la casa del cura de Almodóvar pasó a ocultarse al domicilio de unos feligreses conocidos. De allí, lo trajeron a la “checa” del Seminario. El día 29 de agosto de 1936, don Andrés ya estaba preso en el seminario de Ciudad Real, como consta por el testimonio del M.I.S. D. José Jiménez Manzanares, así como que la noche del 17 al 18 de septiembre pasó del Seminario a la cárcel provincial; y, parece ser, que el tribunal popular en juicio sumarísimo acordó pronto ponerle en libertad. Así lo escribió él mismo a su familia el 16 de octubre de 1936. Y cuando esperaba naturalmente verse en la calle, de un momento a otro, sin que nadie sepa qué día, fue sacado de la cárcel pretextando que se le llevaba a su pueblo natal y, lejos de ello, le dieron muerte, por investigaciones últimas, en Miguelturra, sin que se sepa la fecha exacta ni el paradero de sus restos mortales. |
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Coadjutor de Pedro Muñoz |
Nace en Grajal de Campos (León), el día 18 de octubre de 1906. Estudia en el Colegio de Huérfanos pobres de Toledo, que fundara el sacerdote don Joaquín de La Madrid, Canónigo de la S.I. Primada de Toledo y mártir también en la persecución religiosa del 1936. De Toledo pasa al Seminario de Ciudad Real donde termina los estudios eclesiásticos. Ordenado de presbítero a finales del mes de marzo del 1931, celebra su primera Misa en la Parroquia de Santa Teresa y Santa Isabel, de Madrid, el 12 de abril del mismo año 1931, día tristemente célebre en la historia de España. Ejerce como Coadjutor en Almagro de donde en 1932 pasa de Regente a Albaladejos distinguiéndose por su sencillez, amabilidad y bondad. En marzo del 1936, llega como Coadjutor a Pedro Muñoz. |
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Coadjutor de Villanueva de los Infantes |
Antonio Espadero y Morales, hijo de José y Consuelo, nace en La Solana el día 21 de enero de 1899. Cursa los Estudios Eclesiásticos en el Seminario de Ciudad Real y, ordenado Sacerdote, canta su primera Misa el día primero de enero de 1924. Enseguida es nombrado Cura de El Hoyo y El Tamaral de donde en 1926 pasa como Coadjutor a Fuente el Fresno. Más tarde, en octubre de 1927, es nombrado Coadjutor de Villanueva de los Infantes donde le sorprende la persecución religiosa. |
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El Dr. Jiménez Manzanares describe las disposiciones de D. Antonio y compañeros ante el martirio: << La marcha o paseo de las víctimas en el camino desde La Solana fue, por la valentía de los tres sacerdotes que rezaban oraciones y entonaban cánticos religiosos y aclamaban a Cristo Rey, una emocionante misión sacerdotal y apostólica>>. |
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Párroco de Abenójar |
Nace en Hinojosas de Calatrava (Ciudad Real) el día 24 de octubre del año 1872. Hijo de Esteban Fernández Moreno, de profesión labrador y de Cesarea Fernández. Su infancia transcurre en su pueblo natal en un ambiente sencillo y cristiano. |
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Con la llegada de la República sufrió por parte de la revuelta Casa del Pueblo un continuo y arduo tropiezo que, lejos de aminalarle, enardecía su fervor de sacerdote en defensa de los derechos de la Iglesia. Al fin, en julio de 1936, es detenido y llevado al templo parroquial. La desolación del lugar santo, ya devastado y profanado, le hizo sufrir un síncope. Después se le encerró en un calabozo inmundo del que fue sacado gracias al valor de un anciano médico que certificó la insalubridad del lugar. Entones se le condujo a la cárcel con los demás presos. El 20 de septiembre, con el consabido achaque de que le llevaban a prestar declaración, fue sacado en un coche llegado de Ciudad Real, junto con don Juan Samper, siendo ambos asesinados a corta distancia de Corral de Calatrava. Finalizada la guerra civil, un sobrino, llamado como él, Rafael, con fecha del once de junio de 1939 solicitó el traslado de los resto del cementerio de Corral de Calatrava al de Puertollano. Don Rafael causó la admiró de todos en el momento de su muerte. Así lo reconoció posteriormente uno de sus verdugos, que confesó cómo le temblaba la mano en el momento fatídico. Recordaba también cómo don Rafael le recriminaba su proceder y la inutilidad de sus ataques a la religión de Cristo. También animó a un compañero de martirio, diciéndole que “los hombres no deben llorar ante la muerte por Dios y por la patria”. Y le recordaba que pronto iban a comparecer ente el Señor, que los recibiría como mártires en su gloria. Desde esta columna hacemos una llamada a cuantas personas le conocieron y trataron con el fin de completar el expediente para su beatificación. |
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Beneficiado de la S. I. Prioral |
Nacido el día 17 de septiembre del año 1884 en Villacañas (Toledo), y bautizado en la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción el día 19 de septiembre del mismo año. Hijo de Crisanto Fernández y Eladia Granada y Almendros estudia en el Seminario de Toledo donde formó parte siempre de la Capilla musical. Ordenado de Presbítero en 1910 es nombrado profesor en la Universidad Pontificia de Toledo, a la vez que atendía como capellán el Asilo de Ancianos Desamparados. |
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Confiado sin dudad, después de los peores días, a primeros de octubre salió con sotana por el barrio en el que vivía, y de nuevo es conducido a la Comisaría (Gobierno Civil), donde coincidió con los compañeros don Raimundo Muñoz, don José María Gómez , D. Fidel Fuidio Rodríguez (Marianista beatificado por Juan Pablo II, el 1 de octubre de 1995) y don Juan Herrero, detenidos desde mucho tiempo antes. |
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Coadjutor de Manzanares |
D. Gabriel Dionisio Perpetuo nació en Manzanares a la una de la tarde del día 8 de abril de 1888. Bautizado el 11 de abril en la Parroquia de la Asunción por don Gregorio Almagro y Rivas, Cura Rector de la Parroquia. Hijo de Juan José Fernández Arroyo, de profesión sacristán, y de Lorenza Mascaraque, creció en un ambiente humilde y cristiano. Instruido por el padre -sacristán de la parroquia- y familiarizado con las "cosas santas", sintió la llamada de Dios al sacerdocio y, en el Seminario de Ciudad Real, cursa los Estudios Eclesiásticos desde el 1899 al 1908 en que pasó a Toledo para el curso universitario obteniendo con brillantez la Licenciatura en Teología. |
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Don Gabriel fue detenido el 30 de julio y el 8 de agosto de 1936 fue asesinado junto a D. Vicente Mascaraque y D. Tomás Mellado, mientras de rodillas besaba el escapulario del Carmen e invocaba a Jesucristo. Eran las 12 de la mañana. El ardoroso celo apostólico y la caridad desprendida y abnegada con que don Gabriel se había entregado al ejercicio de su ministerio sacerdotal no impidió que, por ser sacerdote, fuese perseguido y martirizado. Su padre, que había sido sacristán, soportó con ejemplar fortaleza y fe inquebrantable la muerte del hijo sacerdote, el 8 de agosto de 1936. |
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Adscrito a San Pedro de Daimiel |
Enrique Fisac Aranda nace en Daimiel el 5 de noviembre de 1883 en el seno de una familia de profundas creencias católicas, en cuya fe fue educado. Bautizado en la Iglesia Parroquial de Santa María de dicha localidad el 8 de noviembre de 1883, por D. Ramón Rodríguez Barbero. Hijo de Ramón Fisac Valverde, médico de profesión y Enriqueta Aranda Cruz, naturales y vecinos de Daimiel. La desahogada posición económica de la familia permite que inicie estudios de bachillerato en el Instituto de Daimiel y pasa a cursar los estudios eclesiásticos en el seminario de Ciudad Real para acabar en la Pontificia de Toledo con el grado de Doctor en Teología, previo el bienio universitario. Ordenado de Presbitero con dimisorias en Madrid el día 21 de diciembre de 1907, celebra su primera Misa en la Parroquia de Santa María, de Daimiel, el 25 del mismo mes y año, y es nombrado Coadjutor de San Pedro de Ciudad Real, en octubre de 1910, único cargo que desempeñó en nuestra diócesis. Tras varias oposiciones a canonjías (Plasencia, junio de 1909 y Zamora, mayo 1910), las hizo a Castrense. Y, desde el año 1912, desempeñó ese cargo casi toda su vida, llegando a alcanzar el grado de Coronel. Tras causar baja obligatoria como militar (debido a la Ley de Azaña), fija su residencia en Daimiel, en el domicilio que su hermana Consuelo Fisac tenía en la calle Monescillo de dicha localidad. |
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| Hasta el día 18 de julio de 1936 celebra Santa Misa diariamente a las 9 de la mañana en la Iglesia Parroquial de Santa María. El día 19 de julio ya no puede celebrar dicha Misa, al haberse suspendido los cultos religiosos en todas las iglesias de Daimil por orden del entonces alcalde. A pesar de ser consciente del peligro que corría en esos momentos si permanecía en Daimiel, donde era muy conocido y podía sufrir las represalias de la persecución religiosa, prefirió no huir a otro lugar y dar testimonio de su fe e ideales. No estuvo en prisión, aunque sí vigilado, ni tuvo juicio antes de ser martirizado. El 13 de agosto de 1936 fueron a buscarlo a casa de su prima Ramona dos milicianos, los cuales le dieron un plazo de veinticuatro horas para preparar 5000 pesetas, y le informaron de que al día siguiente pasarían a recogerlas personalmente. El día 14 de agosto de 1936 volvieron a la casa los mismos dos milicianos, y le dijeron que en lugar de darles el dinero a ellos lo cogiera y les acompañara a ver a Juan Escalona (jefe de milicianos. Éste le somete a un intenso interrogatorio y le deja volver a casa de su prima Ramona, donde contó lo sucedido; y cómo lo último que le dijo Escalona fue: "A una persona se le puede condenar a muerte por uno sólo de estos tres motivos: por ser sacerdote, por ser militar o por ser de derechas; a usted le acusamos al mismo tiempo de los tres motivos". El 15 de agosto fue asesinado en el camino que va al Santuario de la Virgen de las Cruces. Algunos familiares y amigos trasladaron su cuerpo hasta el Cementerio Católico de Daimiel el 18 de agosto de 1936. En junio de 1939 se erige en su memoria una Cruz de granito en el lugar del martirio; y finalmente entre los años 1940 y 1945 los restos son trasladados del cementerio hasta la Iglesia de Santa María. Todos estos gestos son prueba del reconocimiento de la fama de martirio |
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Adscrito a la Parroquia de Herencia |
Nacido en Herencia el 10 de mayo de 1885 y educado cristianamente en el seno de su familia, destacó por su piedad, haciendo la primera Comunión a los cinco años de edad. Así continuó bajo la dirección de los sacerdotes don Manuel Utrilla y de su tío don José Callejas, al que diariamente ayudaba a Misa. |
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El día 20 de julio de 1936 celebraba, como de ordinario, la Santa Misa en la ermita de San José, cuando se le ordena que la interrumpiese, a lo que se negó enérgicamente, no retirándose del altar hasta haber terminado la Santa Misa. Es detenido el 1 de agosto de 1936 y multado con mil pesetas por supuesta tenencia de armas y, el día 5 de agosto, es obligado a llevar dicha cantidad al Comité, por un vecino que le condujo a golpes de fusil. Y, cuando, depositado el importe de la multa, regresaba con su hermana al domicilio familiar, nuevamente es detenido y se le encierra en la cueva dispuesta a estos efectos por el Comité en la "checa" de Herencia, y queda incomunicado totalmente. Al amanecer del día 7 de agosto de 1936, es conducido como tantos otros a la siniestra mina abandonada en los términos de Camuñas (Toledo) a la que fue arrojado vivo al tiempo que gritaba ¡Viva Cristo Rey!. El hecho causó gran impresión entre los vecinos. Fue perseguido y arrojado vivo a la mina sólo por ser sacerdote y haberse resistido a la prohibición de celebrar la Santa Misa. |
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Coadjutor de Valdepeñas |
Nace en Alcázar de San Juan (Ciudad Real el día 5 de diciembre de 1898. Hijo de Manuel García - Carpintero, empleado de Telégrafos de profesión y María Gutiérrez, naturales de Daimiel y Bargas (Toledo) respectivamente. Vive su infancia en la calle Jesús, n. 2, estudia en el Colegio de los Padres Trinitarios. Inclinado desde pequeño al sacerdocio, cursa los estudios eclesiásticos en el Seminario de Ciudad Real y es ordenado Presbítero en 1923. Canta su primera Misa en Ciudad Real donde vivía la familia por haber sido trasladado el padre como jefe de Telégrafos. Ejerce el ministerio sacerdotal primeramente como Coadjutor en La Solana donde fue destinado el año 1923, pasando en el mes de julio de 1927 a Valdepeñas, con el mismo cargo de Coadjutor en la Parroquia de la Asunción. Jubilado ya su padre, vivieron todos en Valdepeñas hasta que él faltó, asesinado el 30 de agosto de 1936. |
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Los sacristanes son dejados en libertad al día siguiente. Detenido junto con el párroco, don Domingo Chacón y el otro Coadjutor, don Pedro García - Sotoca y Marqués, son conducidos a la Cárcel del Partido. Es registrada su casa; y él, acusado en su honor por un perturbado, sufrió bastantes humillaciones hasta que en la noche triste para Valdepeñas del 30 de agosto fue sacado con sus compañeros sacerdotes y muchos seglares -hasta cuarenta- y asesinado como todos en el cementerio. Igual que los demás sacerdotes recibió la absolución del heroico don Domingo Chacón que fue presenciando la suerte de sus compañeros siendo el último en morir. |
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Cura de Guadalmez |
D. Demetrio García de la Torre López, nace el 22 de diciembre de 1882 en Villacañas (Toledo) y es bautizado el mismo día en la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción. Hijo de Eusebio García de la Torre, labrador de profesión y de Juana López, naturales y vecinos de Villacañas (Toledo). De muy joven tomó el hábito franciscano, hizo con los frailes franciscanos los estudios eclesiásticos. Recibió el Presbiterado de manos del Rvdm. Sr. Gandásegui en la iglesia de las Carmelitas de Ciudad Real en las Temporas de Adviento del 1906 y ejerció en la Orden franciscana el ministerio sacerdotal varios años. En su pueblo natal le apodaban - mote de familia- "el pajarito"; y en efecto, era menudo, ágil y alegre como un pajarito. Como fraile franciscano vino a Alcázar de San Juan al pasar este convento a la provincia eclesiástica de San Gregorio y residió como fraile en el convento de Alcázar de San Juan. |
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Se pasó al clero secular de Ciudad Real acogido por el obispo don Narciso de Estenaga que le destinó primeramente a Argamasilla de Calatrava, como coadjutor, el año 1929. Pasó luego a San Lorenzo de Calatrava de Ecónomo y al advenir la república el año 1931 le cogió de Cura en la Parroquia de Cózar. La convivencia en la parroquia se le fue complicando a partir de las elecciones de febrero de 1936 y se vio obligado a salir de Cózar, refugiándose unos días en Argamasilla de Calatrava hasta que fue destinado a Guadalmez por el señor Obispo, en abril de 1936. En julio, al estallar la persecución sangrienta, se mantuvo -como la generalidad de los sacerdotes- recluido en su domicilio; pero enseguida, según era norma general también, fue obligado a dejar el pueblo. Protegido por los propios milicianos de Guadalmez, según se dice, pudo llegar a Villacañas y ocultarse en casa de una hermana suya, de donde tuvo que huir al campo sabiendo que había sido denunciado a la columna apodada "Los gavilanes". Le persiguieron hasta dar con él, y vilmente le asesinaron en los primeros días de octubre en su pueblo natal. |
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Párroco Arcipreste de Daimiel |
Santiago García de Mateos y Chaparro nace el 6 de febrero de 1869 en La Solana (Ciudad Real). Estudia en el Seminario de Ciudad Real con brillantes resultados académicos y es ordenado Presbítero de manos del Obispo Prior, doctor Rancés, el 14 de octubre de 1894, "extra tempora", en Ciudad Real. Como estudiante y seminarista, primero; después, a penas terminados los estudios eclesiásticos, como profesor del seminario, y al final como sacerdote y Párroco, gozó del máximo prestigio en la diócesis y uno de los nueve párrocos consultores en la Curia Diocesana. Desempeñó cargos parroquiales como Vicario de la Parroquia de San Pedro de Daimiel desde el 1900 en que llega a esta ciudad, hasta su muerte en 1936 siendo Cura Propio de Santa María por el Concurso de 1904. Declinó los honores de la Catedral y de las canonjías que el obispo Gandásegui le brindara. |
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| Sacerdote ejemplar, cura párroco y Arcipreste de Santa María, desde el momento de su muerte, así como los nueve compañeros ejemplares han sido considerado por el pueblo de Daimiel como mártires y la motivación de la muerte, sola y exclusivamente por la condición de sacerdotes, según el testimonio del Párroco, testigo de los acontecimientos de la guerra y consignado con detalle en el libro de Bautismo, fol. 29 vt y 30s. | ||
Párroco de la Asunción de Puertollano |
D. Enrique García - Mateos Aparicio nace en La Solana (Ciudad Real) el día 15 de julio de 1891, aunque se crió en Valdepeñas. Fueron sus padres Ángel y Carmen. Hizo todos sus estudios en el Seminario de Ciudad Real y fue ordenado de Presbítero el año 1916. Antes de llegar a Puertollano, por el año 1932, ejerció el ministerio sacerdotal en Moral de Calatrava como Coadjutor y Ecónomo de Pedro Muñoz. En Puertollano trabajó incansablemente en organizar la Acción Católica en sus diversas ramas, y por orden del Sr. Obispo, procedió a inscribir en el Registro de la Propiedad, todos aquellos inmuebles que pertenecían a la Iglesia y pudieran inscribirse, como la ermita de la Virgen de Gracia y la plaza con la vivienda del santero(864 metros cuadrados) el terreno de un solar al lado de la Iglesia de El Villar, la Plaza de la Puerta de El Sol, de la Parroquia de la Asunción, etc. |
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Don Enrique, desde la cárcel contestaba a una carta del compañero sacerdote don Gaspar Naranjo Molina, que sobrevivió a la persecución, en la que decía: <<Prisión Preventiva de Almodóvar del Campo: 30-VII-1936. Sr. D. Gaspar Naranjo. Mi estimado amigo y compañero: Ya más templado el ánimo y más en equilibrio los nervios, no quiero dejar pasar más tiempo sin responder a su cariñosa carta, expresándole mis sentimientos de profunda gratitud. Ya supe también la salida de Vd. y me alegró mucho la noticia en que se encontrara Vd. allí libre y entre los suyos. Aquí estamos unos treinta sólo de Puertollano y nos animamos mutuamente hasta que Dios Nuestro Señor se disponga disponer otra cosa. Ya sabe Ud. lo del pobre compañero D. Jaime. ¡Que él interceda por nosotros desde el Cielo, en donde estará seguramente gozando el premio de sus virtudes y de su martirio. Afectuosos saludos a los suyos y encomendándome muy de veras a sus oraciones, le abraza su affmo. Amigo. Enrique García -Mateos. Aquí está también D. Alejandro, el del Ave María>>. Don Enrique fue fusilado con don Alejandro Prieto Serrano, el día 5 de agosto de 1936. Los cuerpos de ambos fueron enterrados con otros de Puertollano, en el Cementerio de Almodóvar, que una vez terminada la guerra, fueron todos trasladados al Cementerio de Puertollano. Iniciada la Causa de beatificación por martirio agradecemos los testimonios, noticias y documentación de quienes conocieron a D Enrique, D. Jaime Cabañero Cabañero y D. Alejandro Prieto Serrano. |
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Coadjutor de Valdepeñas |
Juan Pedro nace en el seno de una familia cristiana y muy humilde de Valdepeñas el día el 18 de marzo de 1903. Hijo de Julián García – Sotoca Hervás y de María del Carmen Marqués López de Lerma, naturales de Valdepeñas. Fue bautizado en la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción el día 21 de marzo del mismo año, por el Lic. Canuto García Barbero, Cura Párroco - Arcipreste y se le puso por nombre Juan Pedro. Huérfano de padre, y el mayor de los hermanos de una familia numerosa y pobre, hace sus primeros estudios con los jesuitas y pasa después al Seminario de Ciudad Real donde termina los estudios eclesiásticos con gran aprovechamiento, ordenándose de sacerdote el 24 de enero del 1930 y canta su primera Misa el 29 del mismo mes. Después de superar muchas dudas, por su excesiva delicadeza de conciencia, llegó al sacerdocio. Otro hermano, José, también seminarista no llegó al sacerdocio por haber enfermado y fallecido siendo aún seminarista. |
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Apresado, como los demás sacerdotes de Valdepeñas, primero en la Delegación de Policía, en la cárcel después con sus compañeros sacerdotes D. José García Carpintero, D. Domingo Chacón y, por último, en el Cementerio de Valdepeñas, la noche de 29 al 30 de agosto del 1936, los milicianos del batallón Torres, dieron fin a su vida ejemplar de sacerdote, no sin antes haberle sacado los ojos, fracturado un brazo, sacado la lengua con la que pronunciaba palabras de perdón para quienes acabaron con su vida. D. Juan Pedro, como el resto de los sacerdotes de Valdepeñas martirizados con poca diferencia de días en el mes de agosto, goza de fama de martirio, ejemplar sacerdote, que a pesar de ser bárbaramente torturado se mantuvo fiel a su condición sacerdotal por la que moría. Sus restos reposan en el Panteón del Cementerio de Valdepeñas. |
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Coadjutor de Membrilla |
D. Cristino Eusebio Casiano de Gaviña y Heredia había nacido en Villarrubia de los Ojos el día 13 de agosto de 1892. Bautizado el día 19 del mismo mes en la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción de Villarrubia de los Ojos, por don Anacleto Sánchez de Milla, Coadjutor de la Parroquia y se le impuso los nombres de Cristino, Eusebio y Casiano. Crece en un ambiente cristiano y sacerdotal. Sobrino de don Cristino Heredia, como él natural de Villarrubia de los Ojos, desde muy niño afirmaba que había de ser "Cura o nada". Y, consecuente con su inclinación, celebraría su primera Misa el 3 de julio de 1917, después de estudiar en Alcalá de Henares y en el Seminario de Ciudad Real. Antes de llegar como Coadjutor a Membrilla (finales del año 1929) ejerció el ministerio sacerdotal, igualmente, como Coadjutor en Granátula de Calatrava y en Pedro Muñoz, así como de Ecónomo en Almuradiel. |
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El 23 de julio del 1936 fue apresado en su casa. Se despide de su hermana Isabel con quien vivía y encomendándose a Dios recoge su breviario y es encerrado en la "Cochera" (Lugar destinado a guardar el coche fúnebre) donde sufre vejaciones y torturas; y, en la madrugada del 7 de agosto de 1936, es llevado a las afueras del pueblo con la finalidad, al parecer, de arrancarle alguna declaración comprometida con su ministerio sacerdotal a lo que él se niega rotundamente, prefiriendo antes morir. Es encerrado e incomunicado, de nuevo, en el camaranchón que servía de pajar, lugar inmundo con abundantes ratas y ratones como compañía. Al fin, en la madrugada fue sacado como don Manuel L. Villalta, su compañero de Coadjutoría, y otros diez seglares; y, todos fueron asesinados en el término de Valdepeñas. Los restos mortales reposan en una de la fosas comunes del cementerio junto a las que se ha levantado un Panteón en memoria de los asesinados en esas fechas. Los últimos momentos de su vida fueron ejemplares, bendiciendo a Dios y perdonando a sus enemigos. Sus manos apretaban el Rosario del que era muy devoto y que había rezado diariamente en la prisión animando a sus compañeros. |
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Coadjutor de Valdepeñas |
La Parroquia del Santo Cristo de Valdepeñas contaba el año 1936 con 13.200 feligreses, atendidos por un párroco, D. Vicente Benitez García, de 71 años de edad y un coadjutor, D. Jesús Gigante Ruiz, 55 años. De ambos sacerdotes sólo D. Jesús Gigante Ruiz fue asesinado. |
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Ejerció el ministerio en Valdepeñas como Capellán de las Agustinas y Coadjutor de la Parroquia del Santo Cristo. Es trasladado a Daimiel como Coadjutor de Santa María y posteriormente pasa de Ecónomo a Pozuelo de Calatrava. Regresa de nuevo como Coadjutor a Valdepeñas al morir su padre y quedar en desamparo sus hermanas. Fue muy querido y admirado por su laboriosidad y por su caridad sacerdotal, que demostró en Daimiel cuidando al sacerdote D. Ramón Rodríguez, que padecía una enfermedad contagiosa. |
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Auxiliar de la Secretaría del Obispado |
Don Juan Herrero Carrero nació el día 31 de agosto del año 1903 en el Casar de Talamanca (Guadalajara). Fue bautizado en la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción de esta villa el día 21 de septiembre del mismo año por don Vicente Peral Gutiérrez. Fueron sus padres Juan Bautista Herrero y de Sancha, médico – cirujano de profesión, natural de Valladolid y Rafaela Carrero González, natural de Herencia (Ciudad Real). Transcurre su infancia en la calle San Roque, nº 16 hasta que inicia los estudios eclesiásticos desde muy joven en la Universidad Pontificia de Toledo. Por amistad con D. Narciso Estenaga, se trasladó al Seminario de Ciudad Real, cuando éste fue nombrado Obispo- Prior de las Órdenes Militares. Finaliza los estudios eclesiásticos en el Seminario de Ciudad Real, donde recibe el Subdiaconado el primero de mayo de 1927. Es ordenado de Presbítero, celebra su primera Misa el 31 de agosto de 1927 y, por tanto, queda incardinado en Ciudad Real. |
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Ejerce el ministerio sacerdotal primeramente como Coadjutor en Fuente el Fresno y Encargado después de Minas del Horcajo hasta que es incorporado en 1929 a la Secretaría de Cámara y Gobierno del Obispado como Auxiliar y Depositario en la Administración Diocesana, el año 1934. Fue profesor de Historia Natural y Arqueología en el Seminario, y de Latín, a la vez que Capellán, en los Hermanos Maristas. Como a don Manuel Contreras su cargo de habilitado del Clero, a don Juan Herrero Carrero iba a perderle su condición de Depositario de la Administración diocesana. En la noche del 7 de agosto de 1936 fue apresado por una patrulla de milicianos en la Fonda “ La Paca” (Callejón del Instituto): lo buscaban para incautarse de los bienes de la diócesis. En este registro a la mencionada fonda encontraron a don Fidel Fuidio (Marianista, Beatificado por Juan Pablo II, el 1 de octubre de 1995) que fue, también, apresado y conducidos, no al paredón del cementerio como se les había dicho, sino al Gobierno Civil. Don Fidel (Marianista) igual que los sacerdotes don Raimundo Muñoz y don José María Gómez fueron declarados inocentes y dejados en libertad, salvo al marianista, don Fidel que con el resto de prisioneros son trasladados a la cárcel y <<checa>> del Seminario donde permanecen poco más de 24 horas. En la cárcel del Gobierno Civil, los milicianos esperaban sacar de don Juan Herrero preciosa información sobre los bienes de la diócesis. Don Manuel Herrero y compañeros de prisión, hasta la noche del 16 al 17 de octubre, permanecieron en los desvanes del Gobierno Civil, siendo objeto de una enojosa vigilancia y víctima de toda clase de molestias e incomodidades. Trasladados a la <<checa del Seminario, don Juan Herreros, don Fidel Fuidio (Marianista), don Francisco Fernández Granada, Beneficiado de la Catedral y don Miguel Pintado (seglar), son sentenciados a morir De esta <<checa>> fueron sacados a altas horas de la noche y fusilados en el paso del día 17 al 18 de octubre. Sus cuerpos fueron arrojados al tristemente célebre <<pozo de Carrión>>, sin que haya sido posible rescatar e identificar los restos mortales. La ambición de sus perseguidores les llevó a pensar que don Juan era administrador de grandes sumas de dineros de la iglesia y la condición de sacerdote motivaron que, tanto don Juan como la inmensa mayoría del clero diocesano, fuesen martirizados. |
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Cura de Las Labores |
El Siervo de Dios Francisco de Paula Herreros González nació en San Carlos del Valle el 21 de marzo de 1875, aunque toda su infancia transcurre en Membrilla y es educado en un ambiente cristiano y piadoso con sus dos fervorosas tías, Teodora y Josefa. Fue enviado a Madrid para iniciar los estudios eclesiásticos al lado de su tío don Juan Herreros, Capellán de las Salesas Reales. Después pasó a Toledo, donde finaliza los estudios con el título de doctor en Teología. Ordenado sacerdote en Ciudad Real, celebra su Primera Misa el 27 de mayo de 1899. Inmediatamente fue nombrado Cura de la Puebla del Príncipe, pasando después como Coadjutor a Villanueva de los Infantes y luego a Chillón, Manzanares, Argamasilla de Alba, Cura de Alhambra de donde fue trasladado a San Carlos del Valle y, por último, a las Labores donde permanece hasta la fecha del martirio, el 31 de agosto de 1936. |
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Es digno destacar que el veinte de abril del año mil novecientos dieciocho expedía una certificación como Párroco de San Carlos del Valle en la que se dice que: <<en el libro tercero de partidas de bautismo, al folio doscientos cincuenta y dos se halla el acta de bautismo de D. Gabriel Campillo Sánchez, nacido el 18 de marzo del año 1886, natural de San Carlos del Valle>> y que sería martirizado salvajemente en Montiel el día 20 de noviembre del año 1936 y sus restos mortales trasladados a San Carlos del Valle Como último destino fue enviado a Las Labores donde, ya sexagenario y después de haberse ejercitado en hacer mucho bien a todos y socorrer a los necesitados, cobardemente y por la espalda, lo mataron de un tiro en la nuca. Y, ya caído en tierra, una escopeta le destrozó el vientre. Quedó abandonado en la cuneta de la carretera, cerca de Puerto Lápice. Después se le arrojó, como a tantos otros, a la "Siniestra mina de Camuñas". Era el 31 de agosto de 1936. En Las Labores, sus asesinos presumían diciendo: "Aquí no hemos matado a nadie... más que...al Cura... ". |
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Adscrito a la Parroquia de San Pedro de Daimiel |
Bernardo López- Atochero y López-Peláez, nace en Membrilla (Ciudad Real) el 6 de enero del año 1865. Cursa los estudios eclesiásticos (la llamada "carrera breve") en el seminario de Ciudad Real y, ordenado de presbítero en 1889, pasa en seguida de Coadjutor a Santa Cuz de Mudela, donde estuvo unos dos años. Después se le nombra Coadjutor de San Pedro, de Daimiel y, en ésta pasa el resto de su vida hasta su muerte el 25 de agosto de 1936. |
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Destaca por su carácter impresionante su asesinato: <<le condujeron al cementerio, obligándole a cavar su propia fosa, disparándole a continuación un tiro sin conseguir matarle, a pesar de lo cual le arrojaron con vida a la misma, entre los gritos de dicho sacerdote que suplicaba por piedad le dispararan más y no le dejaran con vida; lo que realizaron sin conseguir tampoco matarlo. A la media hora le arrojaron una esportilla de cal; y al caerle en las heridas, gritó de nuevo el mártir de referencia, diciendo que estaba vivo; suplicando terminaran de matarle Entonces los dirigentes rojos, lo enterraron hasta los hombros, dejándole la cabeza fuera, a la que empezaron a darle puntapiés como a una pelota, consiguiendo de esta forma asesinarlo>>(A.H.N. D.3.216.905). Así resulta acreditado feacientemente de la información practicada por el Ayuntamiento de Daimiel obrante al fol. 64 de la pieza separada de “Persecución Religiosa” y de la declaración prestada al fol. 90 y 91 vtº de la misma pieza por D. Tiburcio Ruiz de la Hermosa. Finalizada la persecución religiosa D. Tiburcio, párroco de San Pedro inicia los tramites de recogida de testimonios para el proceso de declaración de martirio de D. Bernardo y D. Rafael Sánchez Milla, coadjutores de la parroquia, aunque no se llevó a su término. Gesto que indica la fama de martirio de D. Bernardo Atochero y demás compañeros sacerdotes muertos en la llamada "noche de los curas" en Daimiel, la del 25 de agosto de 1936. Ahora continuamos la tarea iniciada por D. Tiburcio con la firme esperanza de lograr que la Iglesia reconozca públicamente el testimonio de fe de nuestros mártires si contamos con la colaboración de las parroquias de Daimiel y de cuantas personas aporten testimonios y documentación para llevar a buen término la Causa de beatificación por martirio de estos sacerdotes. |
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Consiliario de la Acción Católica y Coadjutor de Manzanares |
D. Francisco López de la Manzanara nació el 22 de noviembre del año 1886 en Manzanares (Ciudad Real); hijo de Francisco López de la Manzanara y de Isabel Peñuela. De familia muy modesta, pero muy cristiana, cursa los Estudios Eclesiásticos en el Seminario de Ciudad Real y ordenado Presbítero, en junio de 1911 celebró su primera Misa privadamente en Manzanares, por luto reciente. Designado "familiar o secretario" por el Obispo Gandásegui fue nombrado profesor de Latinidad. Después, al ser trasladado el Sr. Obispo a Segovia, pasó a ser Coadjutor de la Parroquia de Manzanares. |
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Durante veinte años desarrolló una ardua y provechosa labor entre las capas más humildes y jóvenes, como Consiliario de la Juventud Masculina y como Director de las Conferencias de San Vicente de Paul. Trabajó con entusiasmo en la apertura del Círculo Católico para obreros y, debido a sus buenas disposiciones para tratar a todos, consiguió lo que se proponía, es decir, reunir a los obreros en un circulo donde se hablara de Dios y se abordara la problemática del mundo obrero. A su lado se formó y trabajó un nutrido grupo de jóvenes militantes de Acción Católica que llegado el momento de la persecución religiosa no dudaron en aceptar el martirio por la condición de militantes cristianos: Pablo Naranjo Díaz – Albo (Secretario), Julián Mellado Noblejas (tesorero), José Díaz López de la Manzanara (fundador y secretario), Andrés Sánchez Serrano (vocal) y Julián Sedano López de los Mozos. Sobrecogido, como todos, por la sangrienta persecución en julio del 1936, se ocultó en el domicilio de una familia amiga, donde pudo pasar desapercibido hasta el 26 de agosto de 1936 en que, denunciado por una mujer que en un descuido pudo verle, fue inmediatamente detenido en el Ayuntamiento, y asesinado aquella misma noche en el camino del Cementerio donde luego fue enterrado. Es urgente completar la lista de quienes puedan aportar testimonios al Tribunal eclesiástico de nuestra diócesis con la finalidad de probar el martirio de todos y cada uno de nuestros presuntos mártires y en concreto los de Manzanares. |
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Coadjutor de Membrilla |
D. Manuel López - Villalta y Menchén nació en Membrilla (Ciudad Real) el día 24 de septiembre de 1872. De humilde condición, fue de los primeros aspirantes al sacerdocio que marcharon a estudiar a Muncia desde Membrilla. Después regresa al Seminario de Ciudad Real, culmina los estudios eclesiásticos y es ordenado de Presbítero el 23 de febrero de 1901. En septiembre de 1901 es destinado a la Parroquia de la Puebla del Príncipe; y al principio del 1904 es destinado a Membrilla donde permanecerá 30 años, hasta su muerte en la madrugada del 15 de agosto de 1936, a la edad de 64 años. Madrugador incansable, servicial, afable, chistoso, alegre, modesto, solícito, caritativo y celoso. Así se nos describe a D. Manuel por parte de quienes lo conocieron y trataron; y se explica el terrible desencanto y depresión que produjo en don Manuel la detención por sus paisanos la noche del 28 de julio de 1936, hasta el punto que al sacarlo para ser conducido a la muerte, fue preciso subirle al camión a empujones; él no podía. Fue asesinado en la desolación del campo y de la noche, en el término de Valdepeñas a cuyo cementerio fue llevado después para ser inhumado. |
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Capellán de Manzanares |
Don Juan Lorente y Gómez nacido en Alustante, diócesis de Siguenza y provincia de Guadalajara, a las diez de la noche del día 27 de mayo de 1891, recibió el Bautismo el día 30 de mayo del mismo año, en la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción, de manos de don Marcelino Pérez Izquierdo, Párroco de la misma. Fueron sus padres Juan Lorente Esteban, de oficio labrador, y Leona Gómez Lorente, naturales y vecinos de este pueblo, y casados en esta parroquia. Cursa los estudios eclesiásticos y obtiene el doctorado en Sagrada Teología en Valencia. En 1923 fue nombrado Cura de Castellar de Santiago; en diciembre del 1929 pasó de Ecónomo a Chillón y es trasladado a los tres años a Villanueva de la Fuente y a Manzanares, últimamente, en noviembre de 1933, como Capellán de Ntra. Sra. de la Paz. |
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Capellán del Cementerio de Valdepeñas |
Manuel Maroto Sánchez, nació en Moral de Calatrava (Ciudad Real) el 14 de abril de 1871 de familia muy humilde, su infancia y niñez la pasó ayudando a su padre en la finca donde trabajaban en las faenas del campo y de porquerizo. A la edad de 14 años despertó en Manuel su vocación por ser fraile franciscano. Sus padres intentaron por todos los medios quitar de la cabeza de Manuel la idea de ser fraile, por si era una ocurrencia pasajera del muchacho. Pero el empeño de Manuel por su vocación era mayor cada día que pasaba. Ante esta situación, sus padres decidieron llevarlo a la escuela “Del Rincón” en Moral de Calatrava, para que aprendiera sus primeras letras, pues hasta entonces Manuel era analfabeto. Su progreso en la escuela fue espectacular, y a la edad de 16 años pudo ingresar en el seminario franciscano de Consuegra (Toledo). Haciendo realidad su vocación religiosa, tomó el hábito franciscano y sucesivamente hizo su Profesión religiosa y recibió el Sacramento del Orden Sacerdotal distinguiéndose por su celo misionero al marchar a Filipinas donde a duras penas se salvó de los tagalos y sus matanzas, regresando a España, tras penoso viaje de vuelta, el año 1898. |
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Después de varios meses en el convento franciscano de Pastrana obtuvo las licencias para pasarse al clero secular en 1904 y poder atender la situación tan dramática y angustiosa de su familia: vejez de su madre, graves y constantes enfermedades de su hermana, penuria económica etc. En realidad, asumió la condición de enfermero para su familia que generosamente prescindieron del hijo y hermano para entregar su vida a Dios y los más necesitados, sirviendo a todos como religioso franciscano. Y desde entonces y hasta su martirio y muerte vivió y ejerció su ministerio sacerdotal en Valdepeñas, como coadjutor de la Parroquia de Ntra. Sra. De la Asunción y Capellán del Cementerio municipal de esta Ciudad. En Valdepeñas gozó de gran popularidad, donde era conocido como el “Padre Maroto”. Por su capacidad de consolar y acompañar en momentos de sufrimiento por la muerte de un ser querido, desgracias y adversidades, y por su sencillez y genio desenfadado, era querido de todos. Cuidó con esmero la predicación, y, sobre todo, la celebración de los Sacramentos, en especial la Santa Misa y atención a los fieles en el Confesionario. Toda su vida fue un testimonio, de un sacerdote del pueblo y para el pueblo, pobre y servicial, humilde y modesto por su origen y por su profesión de franciscano con un corazón que rebosaba bondad para todos. En la persecución religiosa del verano de 1936, fue de los primeros detenidos y sacrificados en Valdepeñas por ser sacerdotes. Conducido por los milicianos del Frente Popular a la checa de "la Concordia” donde comenzaron sus torturas, vejaciones y calumnias, coincide en la cárcel con el sacerdote don José Martín Jiménez, capellán de Prisiones no sólo en la fecha del martirio, madrugada del 10 de agosto de 1936, sino también en torturas y sufrimientos. De la checa “La Concordia” fue llevado al cementerio de Valdepeñas donde con saña fue torturado y martirizado el Padre Maroto murió perdonando a sus asesinos. Sus restos mortales descansan en el Panteón del Cementerio de Valdepeñas. |
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Capellán de Prisiones en Valdepeñas |
El Siervo de Dios José Martín Jiménez, nace en Villanueva de los Infantes el día 3 de diciembre del año 1868. Fueron sus padres Jerónimo Martín Sánchez, labrador de profesión y María Juana Jiménez Jiménez naturales de Villanueva de los Infantes, labradores de profesión y con domicilio en la calle Empedrada. |
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Visto el cariz que tomaban las cosas y acordándose de que el alcalde de Villanueva de los Infantes era primo suyo, buscó en su pueblo natal refugio trasladándose allá el 22 de julio de 1936. Pero fue obligado a volver a Valdepeñas lo que hace valientemente, vestido aún de sotana. Llegado nuevamente a Valdepeñas el 26 de julio de 1936 es perseguido y en la madrugada del 3 de agosto fue llevado al casino "La Concordia", donde coincidió con D. Domingo Chacón y el P. Maroto. Después de unos días de atroces sufrimientos de todo género, el 10 de agosto del mismo año fue conducido en unión del mismo P. Maroto (Manuel Maroto Sánchez, Capellán del Cementerio) al cementerio de la localidad y una vez recibida la absolución de manos de D. Domingo Chacón, fue asesinado. En el Panteón del Cementerio de Valdepeñas reposan sus restos mortales junto a otros compañeros sacerdotes y seglares, perdurando la fama de martirio hasta nuestros días. |
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Párroco de Santa Quiteria en Alcázar de San Juan |
Don Antonio Martínez Jiménez nace en Terrinches (Ciudad Real), el día 22 de junio de 1895, hijo de Francisco Martínez y de Juana Jiménez de quienes recibió una educación profundamente cristiana, ya desde su más tierna edad, inculcándole un especial amor a la Santísima Eucaristía y a la Virgen María. Fue bautizado al día siguiente y le pusieron los nombres de Antonio José. El 12 de octubre de 1909, guiado por la voz del Señor, ingresó en el Seminario de Ciudad Real, de donde salió, ya sacerdote, el 20 de junio de 1920. |
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Apostolado.- En agosto de este mismo año fue enviado de coadjutor a Piedrabuena, ya desde los primeros pasos en su misión mostró un ardiente celo por la juventud. Dos años más tarde fue trasladado a la Solana; fue Director del Colegio del Ave María y de tres Congregaciones de jóvenes y niños, fundadas por él mismo. Era al mismo tiempo confesor extraordinario de tres Comunidades de Religiosas de la localidad por quienes fue muy estima por sus virtudes. El año 1928 fue nombrado cura de su pueblo natal, y allí dejó arraigada abundante semilla de vocaciones religiosas y sacerdotales. En enero del siguiente año fue nombrado Ecónomo de la Parroquia de Santa María, de Alcázar de San Juan, y más tarde, Párroco de Santa Quiteria, de la misma población. Trabajó, en verdad, sin tregua; pero en su misión de apóstol recogió exuberante cosecha espiritual en las dos parroquias; fue para sus feligreses uno de esos apóstoles que llevan el ejemplo por delante de la palabra: sus virtudes eran la predicación más elocuente. Desde los primeros pasos de su misión sacerdotal se distinguió por su celo apostólico con niños y jóvenes; pobres y enfermos. Incansable confesor, director del almas y elocuente predicador, querido de todos por sus grandes virtudes, Dios bendijo su labor sacerdotal con abundantes vocaciones religiosas y sacerdotales. Dando, más y más, rienda suelta a su celo, se aplicó – como siempre – a enseñar el camino del cielo a la juventud de su parroquia. Ved sus frutos: gran numero de jóvenes dirigidos suyos supieron derramar generosos su sangre por Cristo en defensa de sus ideales cristianos. Prisión y martirio. - A pesar de que la revolución marxista había ya estallado, resistió don Antonio, sin abandonar la grey que le estaba confiada, hasta el 21 de julio, que salió de Alcázar de San Juan; pero al llegar a Campo de Criptana, fue descubierto por una pandilla de milicianos, que se apoderaron de él, y entre burlas e insultos y malos tratos lo llevaron a la cárcel; en ella estuvo hasta el 22 por la noche, que después de confesar a algunos de sus compañeros de prisión y exhortar a todos a sufrir por Dios, y aun si fuera necesario a padecer el martirio por confesar su Religión, fue asesinado. Murió de rodillas y con el crucifijo entre las manos; dos tiros tan sólo pusieron fin a su preciosa vida: uno en la boca y otro le destrozó el corazón. Días antes de la revolución - parece que tuvo un presentimiento mas que humano de su muerte -, hablando en su último sermón, a sus feligreses, los exhortaba con estas palabras: "Soldados de Cristo, no seáis cobardes; se nos ofrece el Cielo en avión; -¡Sed valientes, vuestro capitán va delante! Un tiro en el corazón, y a tomar posesión del Cielo". Su cuerpo, fue en secreto, sacado por la noche y abandonado en un campo al lado de la carretera de Alcázar. Allí estuvo algún tiempo, hasta que, una vez descubierto, fue conducido y sepultado en el cementerio del mismo Alcázar de San Juan. El médico forense, al reconocer que aquellos restos eran de don Antonio, le quitó de entre las manos el crucifijo con que había muerto el mártir, que aun conservaba fuertemente asido entre los dedos, y también se quedó con las gafas para poder entregarlas a los familiares suyo en cuanto pudiera, lo que realizó al terminar la revolución. El 17 de septiembre de 1939, los restos mortales de D. Antonio fueron exhumados y trasladados al panteón levantado en el cementerio de Alcázar de San Juan. Finalmente sus restos fueron trasladados, el día 22 de noviembre de 1959, festividad de Santo Tomás de Villanueva, a la Parroquia Santa Quiteria de Alcázar de San Juan. Desde el momento de su martirio son numerosas las personas que atribuyen a la intercesión de D. Antonio la obtención de gracias y favores extraordinarios. |
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Arcipreste de Almodóvar del Campo |
Don Justo Martinez nació el año 1889 en Villahermosa, de familia muy religiosa y bien acomodada. Cursó los estudios eclesiásticos en la Pontificia Universidad de Toledo, licenciándose en Teología. Cantó su primera Misa el 1912 en su pueblo natal y fue nombrado enseguida capellán del Asilo de Villanueva de los Infantes hasta que toma parte en el concurso a parroquias celebrado en Ciudad Real el 1913 y es nombrado párroco de Fuenllana. Posteriormente pasa a Villanueva de la Fuente en agosto de 1922 y, por último, en julio de 1926 es nombrado Párroco y Arcipreste de Almodóvar del Campo. Destacó por su caridad en los lugares donde ejerció el ministerio sacerdotal. El mismo Obispo Estenaga llegó a decir de él estando de cura en Villanueva: "Lejos de lucrarse con la Parroquia, le cuesta dinero". En Almodóvar sirvió de enlace con don José Jiménez Manzanares (Presidente del Montepío del Clero) para atender, visitar y dotar de toda clase de ayuda a cuantos sacerdotes estuvieron en la cárcel de Almodóvar del Campo, sin escatimar esfuerzos y sin miedo al riesgo que corría como sacerdote. En su condición de Arcipreste se preocupó de visitar a los sacerdotes en la cárcel y facilitarles alimento, ropa, cama, etc. |
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De los presos atendidos por D. Justo, los sacerdotes de Puertollano, D.Enrique García - Mateos Aparicio y D. Alejandro Prieto fueron asesinados el 5 de agosto de 1936. Pero él también fue asesinado, junto con su coadjutor, D. José Velasco, el día 3 de noviembre de 1936 en las cercanías de Poblete (Ciudad Real). Finalizada la guerra, sus familiares trasladaron los restos de D. Justo al cementerio de su pueblo natal. En la actualidad perdura su recuerdo en las parroquias por donde pasó como hombre sencillo y bueno, sacerdote ejemplar y virtuoso, párroco generosos y caritativo hasta el extremo. Y, en especial, destacó por ejercer la fraternidad sacerdotal . Es clara su fama de sacerdote mártir. Desde esta columna hacemos una llamada a familiares, paisanos y vecinos de los pueblos en los que ejerció el ministerio sacerdotal para recoger documentación precisa , noticias y testimonios con el fin de completar el expediente para la beatificación por martirio. |
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Don Vicente Aquilino Mascaraque González - Calero nació en Manzanares el día 4 de enero 1884. Hijo de Gabriel Mascaraque y de Ángela González Calero recibió el Baustismo el día 7 del mismo mes de manos de don Pedro José Roncero, coadjutor de la parroquia de la Asunción. Estudió en el Colegio josefino de Murcia los primeros cursos. Finalizado los estudios eclesiásticos en el Seminario de Ciudad Real es ordenado de Presbítero y canta su primera Misa en la Navidad de 1908. La abundancia de sacerdotes que entonces había en la diócesis permitió a D. Vicente permanecer en su casa y en su pueblo toda su vida al cuidado de su madre y de su hacienda familiar. Adscrito a la Parroquia y capellán de Nuestro Padre Jesús del Perdón y sin encargo pastoral oficial, pasó desapercibido. No obstante las circunstancias de su muerte son las mismas que rodearon al compañero sacerdote y paisano D. Tomás Mellado a quien superaba en edad en unos meses y que habiendo sido compañeros en la prisión murieron al mismo día 8 de agosto de 1936. |
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Coadjutor de Tomelloso |
Don José María Mayor Macías nació en Navalpino el día 13 de agosto de 1897 y es bautizado el día 15 del mismo mes en la parroquia de San Bartolomé Apóstol de su pueblo natal. Los padres procedían de Zamora, después se trasladaron a Navalucillo (Toledo), Navalpino por razón de llevar el padre un negocio del “corcho”. Estando la familia en Navalpino por razones de trabajo, nació José María. Finalmente la familia se instala definitivamente en Ciudad Real y levantan una peque fábrica para tratar el corcho. José María ingresa en el seminario para cursar los estudios eclesiásticos. Cuarto hijo de los siete fruto de la unión matrimonial de Alonso y Teresa: Isidoro, Mateo, Amadeo, José María, Cristeta, Ester y María Josefa. José María quedó huérfano a la edad de 16 años. |
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Detenido en Tomelloso y puesto en libertad, se confió y no quiso ocultarse. El 5 de septiembre es apresado de nuevo en Tomelloso y llevado a la cárcel donde permaneció tres días y un solo día en la “Checa” del Seminario de Ciudad Real de la que fue sacado y llevado a la aldea de Las Casas la noche del 8 de septiembre de 1936 y en unión de los Padres Jesuitas Manuel González, Domingo Ibarlucea Oregui y algunos seglares fueron asesinados. Los pusieron apilados y enterrados debajo de una cuneta junto al cementerio de dicha aldea, donde recibieron sepultura al día siguiente. |
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Capellán del Hospital de Manzanares y Secretario del Círculo Católico |
Don Tomás Mellado y Pérez Valiente, nació el 22 de octubre del año 1884 en Manzanares (Ciudad Real) y al día siguiente de nacer recibió el Bautismo en la Parroquia de la Asunción. Los padres, Julián Mellado y Catalina Pérez Valiente, eran personas muy piadosas y religiosas en cuya casa y en presencia de todos los suyos, se leía la vida de los santos y se rezaba el Santo Rosario todos los días por lo que es normal que brotara la vocación sacerdotal de Tomás. Don Tomás cursó los estudios eclesiásticos primero en Murcia y luego en el Seminario de Ciudad Real hasta su terminación siendo ordenado con dimisorias en Madrid, el 21 de diciembre de 1907. Destinado algún tiempo como Coadjutor del Santo Cristo de Valdepeñas (Ciudad Real), enseguida fue enviado a su pueblo natal como Capellán del Hospital de Manzanares, de las Hijas de la Caridad y, como secretario del Círculo Católico de Obreros de Acción Católica, ayudó tenazmente en su construcción al promotor don Inocente Hervás. |
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Obviamente don Tomás, era totalmente consciente del peligro que corría en aquellos momentos tan delicados. Concretamente, el 3 de agosto de 1936 y a las 6 de la mañana, personas denominadas "milicianos" armados con fusiles y metralletas se presentaron en su casa y sin más explicaciones se llevaron a don Tomás y a su hermano Francisco, que también sufriría martirio junto a su sobrino Julián, el mismo día y a la misma hora que su hermano y tío Tomás, a la cárcel de Manzanares. Estuvo preso 5 días, del 3 al 8 de agosto de 1936 fecha ésta en que recibió el martirio junto a un grupo de sacerdotes y seglares de Manzanares. Sor Carmen Mellado, Hija de la Caridad, que reside en la actualidad en “El Centro La Milagrosa” de Rabé de las Calzadas (Burgos), sobrina de Don Tomas, y vecinos de Manzanares que recuerdan a este ejemplar sacerdote, anhelan vivir con gozo el reconocimiento del martirio de este sacerdote por la Iglesia. |
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Cura de Almedina |
D. Juan Félix Molina Treviño nacido en Montiel (Ciudad Real) el 18 de agosto de 1884, recibió el Sacramento del Bautismo el día 31 de agosto del mismo mes en la parroquia de San Sebastián. Hijo de Antonio Molina y Ramona Triviño, naturales y vecinos de Montiel (Ciudad Real); pasa su infancia en la calle Cerrillo y se cría en un ambiente familiar regularmente acomodado y de buenas costumbres, dedicados a la agricultura y cristianos ejemplares. |
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Al fin el 13 de septiembre de 1936 fue sacado de su encierro con otros nueve seglares y, conducidos todos a las inmediaciones de Pozo de la Serna, en la mina Jarosa, fue, como tantos otros, arrojado vivo. Los trabajadores de aquellos campos cuentan que solían oír consternados los quejidos y tristísimos lamentos de los que se debatían en las angustias de la agonía y del desamparo hasta que morían. Cuentan que, por su gran fuerza física, en el momento de ser precipitado a la mina, se asió a uno de sus verdugos y lo arrastró al fondo de la sima o lo puso, al menos, en muy apurado trance de caer al fondo. Desde esta columna hacemos una llamada a familiares, paisanos y vecinos de los pueblos en los que ejerció el sacerdocio para que nos transmitan testimonios y noticias referentes a D. Félix. |
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Coadjutor de Campo de Criptana |
Don Antonio Moraleda González nació en Herencia (Ciudad Real) el 4 de abril de 1907 y bautizado el día 8 de abril del mismo año por don Carlos Álvarez Rodríguez -quien también moriría mártir- coadjutor de la Parroquia de la Inmaculada. Sus padres Benjamín Martín Moraleda y María Teresa González Ortega procedían de una familia muy religiosa, que contaba con dos tíos sacerdotes (uno, Operario Diocesano y mayordomo del Seminario de Toledo, don Miguel Amaro; otro, extrinitario P. Jesús Sánchez, adscrito a la Parroquia de Herencia |
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El Centro de Acción Católica era visto por la Casa del Pueblo como su enemigo más significado. Don Antonio era el alma de la entidad juvenil y allí se le encontraba a todas horas. Ya en 1936 tuvo el valor varias veces de elevar su protesta a las autoridades socialistas por los desmanes que se estaban cometiendo y de abogar por los jóvenes católicos injustamente detenidos. El 20 de julio se hicieron dueños, al fin, de la iglesia parroquial impidiendo la continuación del culto. Don Antonio celebró Misa el 21 en un oratorio particular y, dos horas más tarde, era detenido. A partir de este día sufrió cruel y prolongado martirio y en las primeras horas del 19 de agosto de 1936, sacado de la prisión fue asesinado en las inmediaciones del pueblo. Murió diciendo: "Padre mío, no se haga mi voluntad sino la tuya". Exhumados sus restos tres años más tarde, se hacía difícil reconocerlos a causa de las terribles mutilaciones que sufrió. Fue identificado principalmente por un Crucifijo de los llamados del P. Claret que siempre llevaba y fue hallado con manchas de su propia sangre entre las ropas. Testimonio de su temple varonil, de su fe cristianan y de su espíritu sacerdotal son unos versos que, improvisó la misma noche de su martirio: <<Unido al Divino Agonizante, quiero repetir en todo y siempre la oración de abandono total, completo, absoluto: ¡Padre mío, no se haga mi voluntad, sino la tuya!...>>. Así quedó escrito en el recordatorio de su muerte, guardado como reliquia por su familia. En Villanueva de los Infantes donde impartía clases para subsistir económicamente, es recordado aún por algún alumno como sacerdote alegre, sacrificado, fiel y apóstol de la juventud. |
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Capellán de Daimiel |
Aurelio Moreno Cruz había nacido en Daimiel el 15 de diciembre de 1896 y, viviendo con su familia en la provincia de Teruel, por ser allí su padre empleado de Correos, estudió en el Seminario de Teruel. En la Iglesia que los Jesuitas tenían en la calle de la Flor, de Madrid, tristemente famosa por haber sido la primera que incendiaron y destruyeron el 11 de mayo de 1931, recién proclamada la República, cantó su primera Misa el 18 de junio de 1922, fiesta del Sagrado Corazón de Jesús. Comenzó el ejercicio del ministerio en la Diócesis de Teruel, desempeñando el cargo de Coadjutor de Celadas, y, más tarde, el de Ecónomo de Campillo. En el año 1924, fallecido el padre, vino a Ciudad Real, concretamente a Daimiel, su tierra de origen, acompañado de su madre y sus hermanas, y ejerce como Capellán de las RR. Mínimas. |
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Adscrito a la Parroquia de Campo de Criptana |
Don Manuel Antonio Muñoz Pedrero nació en Campo de Criptana el 18 de mayo de 1874 donde fue bautizado a los pocos días. Transcurrió su infancia en el seno de una familia humilde, honrada y cristiana, así como prácticamente toda su vida ya que siempre ejerció el ministerio en su pueblo natal, excepto un breve paréntesis en Valdepeñas como coadjutor, donde fue querido por todos. |
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En el mes de julio del año 1936, la Parroquia de la Asunción de Campo de Criptana, con una población de 13482 habitantes, era atendida por 7 sacerdotes: D. Juan José Sánchez y Ruiz del Valle, párroco; tres coadjutores: D. Especioso Perucho Granero, D. Antonio Moraleda González y D. Victoriano Beamud Sañoso; tres adscritos: D. Manuel Muñoz Pedrero, D. Ángel Briega Campos y D. Julián Carrasco Moreno. Sólo el párroco y dos de los adscritos (D. Ángel Briega Campos y D. Julián Carrasco Moreno) sobrevivieron a la persecución religiosa de Criptana en julio de 1936. Es preciso hacer memoria del M.I.Sr.Dr. D. Evaristo Quirós y Quirós, natural de Campo de Criptana, Canónigo (Dignidad de Chantre) de nuestra Catedral, muerto el 15 de agosto de 1936 en Chamartín de la Rosa (Madrid). Bien merece que la comunidad cristiana y pueblo de Campo de Criptana en pleno se sientan interpelados por el testimonio de cinco hijos del pueblo - presuntos mártires- y colaboren generosamente en la aportación de testimonios y documentación necesarios con la Delegación para las Causas de los Santos de nuestra Diócesis y cerrar felizmente el proceso de la posible beatificación de estos sacerdotes. |
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Coadjutor de Tomelloso |
En 1936, la parroquia de La Asunción de Tomelloso, con una población de 26.442 habitantes era uno de los núcleos urbanos más poblados de la provincia de Ciudad Real. La feligresía estaba atendida espiritualmente por un Párroco (D. Vicente Borrell Dolz; tres coadjutores (D. Juan Nuñez Cacho, D. Amador Navarro Lorente, D. José María Mayor Macías; un capellán (D. Eliséo Ramírez Pozuelo) y un Adscrito a la Parroquia (D. Pedro Antonio Serrano Cañas). El comportamiento del pueblo con los sacerdotes fue muy desigual: el Párroco, fue asesinado el día 16 de agosto de 1936 en el cementerio local. De los demás sacerdotes que había en Tomelloso, ninguno- excepto el párroco- fue asesinado en el pueblo. A dos coadjutores recientemente llegados a la Parroquia, D. Amador Navarro Lorente y D. José María Mayor Macías, les detuvieron y, trasladados a la Prisión Provincial y a la “Checa” del Seminario y fueron asesinados. De los que quedaron en el pueblo, al sacristán y a D. Eliséo Ramírez los dedicaron a barrer la plaza del pueblo durante varios días, mientras que los demás permanecieron en sus casas. |
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Tan solo el 3 de septiembre de 1936, El Pueblo Manchego, en la sección de información local, se hacía una referencia a los detenidos e ingresados en la cárcel, entre los que se encontraba el <<ex -duque>> de San Fernando, así como los sacerdotes de Tomelloso Amador Navarro Lorente y José María Mayor, añadiendo: <<Se cree que a todos ellos los juzgarán rápidamente el Tribunal del pueblo, ya que se tienen fundados motivos para suponer que se encuentran mezclados en el actual movimiento sedicioso>>. Y, efectivamente ambos serían asesinados (Cf. VV. El Cayado Roto.Narciso de Estenaga, Obispo de Ciudad Real, p.203). Don Amador Navarro Lorente nació en Carrizosa (Ciudad Real) el día 11 de julio de 1905 y fue bautizado a los pocos días. Alguien lo había tachado de excesivamente retraído y taciturno. Sin embargo, resultaba agradable en su trato, y era muy austero. Paisano de don Felipe Campos al que profesó siempre una reverencial amistad y sin duda fue él quien influyó y orientó en su vocación sacerdotal. Fue detenido el 18 de agosto en Tomelloso, donde ejercía como Coadjutor y, trasladado a Ciudad Real, el 3 de septiembre con su compañero de ministerio don José María Mayor Macías. Murió asesinado el 24 de octubre por la mañana, ignorándose el lugar donde yacen sus restos, si bien se cree que fue arrojado al fatídico Pozo de Carrión de Calatrava, como don Santos Naranjo, asesinado el mismo día. |
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Capellán de Campo de Criptana |
D. Franco Nieto Gallego nació en Carrión de Calatrava el 17 de diciembre de 1867. Cursó los estudios eclesiásticos en el Seminario de Ciudad Real y ordenado sacerdote sirvió en las Parroquias de Mestanza, el Corral de Calatrava y Villanueva de la Fuente. Próximo a los setenta años y jubilado se encontraba en Campo de Criptana, como Capellán de la Virgen de Criptana. |
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Cenaban una noche el matrimonio y su tío D. Franco cuando fueron sorprendidos por milicianos. D. Franco, asustado o llevado de la necesidad, se refugió en el W.C. Mientras los esposos eran detenidos e inmediatamente se obligó también a D. Franco a salir y seguir a la comitiva siendo paseados por el pueblo en medio de burlas, insultos y malos tratos hasta el cementerio lugar del martirio de D. Franco y sobrinos, un matrimonio que esperaba un hijo. Desde esta columna hacemos una llamada a familiares y vecinos de Campo de Criptana para esclarecer el martirio de estas personas, así como a los feligreses de las Parroquias de Mestanza, Corral de Calatrava y Villanueva de la Fuente donde ejerció el ministerio sacerdotal y poder completar el expediente para la beatificación por martirio de D. Franco. |
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Capellán de la Virgen de la Sierra en Villarrubia de los Ojos |
Candelas Nuñez Polo y Romero nació en Urda (Toledo) el 2 de febrero de 1869 y recibió el Sacramento del Bautismo al día siguiente de su nacimiento en la Parroquia de San Juan Bautista por don José García del Pozo, cura Prior Párroco de dicha parroquia y se le puso por nombre Segismundo Candelas. Hijo de Vidal Nuñez – Polo, de oficio sacristán, natural de Urda (Toledo) y de Florentina Romero, natural de Villarrubia de los Ojos (Ciudad Real). |
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Devoto del Santo Rosario y ejemplar Capellán de la Patrona continuamente se le veía con el Rosario entre sus dedos y sin disimulos ni miedos no dejó de exhortar a sus compañeros de cárcel a mantenerse firmes y con valor ante la persecución y aún la misma muerte si llegaba el caso. El día 2 de septiembre don Candelas fue sacado de la prisión y se le dio muerte en el término de Malagón mientras con heroica constancia y persuasión con el Santo Rosario en alto gritaba ¡Viva Cristo Rey!. Fue el único sacerdote asesinado en Villarrubia de los Ojos. |
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Párroco de Membrilla |
En el mes de julio de 1936 la Parroquia de Santiago el Mayor de Membrilla (Ciudad Real) con 7101 habitantes estaba atendida por tres sacerdotes: D. Avelino Ortiz Carrasco (Párroco), de 57 años de edad y 34 años de sacerdocio; D. Manuel López Villalta y Menchén (Coadjutor), de 64 años de edad y 35 de sacerdocio y D. Cristino Gaviña Heredia (Coadjutor), de 44 años de edad y 19 años de sacerdocio. |
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Hecha previamente la Licenciatura en Teología, tomó parte en el concurso a Parroquias convocado por el señor Obispo Gandásegui del año 1913 y en las segundas propuestas obtuvo la Parroquia de Membrilla, que dejaba vacante don Patrocinio Gómez. En Membrilla fue objeto principal de sus trabajos la Catequesis de niños, el Sindicato Agrícola Católico y las Cofradías de la Virgen del Espino, la Patrona del pueblo y de Nuestra Señora del Carmen, tal vez por la influencia de los años vividos en Malagón, lugar donde Santa Teresa de Ávila dejara la tercera fundación carmelitana del Convento de San José, el año 1568. El 19 de julio de 1936, domingo, celebrada la Misa temprana, salió de vacaciones para el pueblo natal, como era su costumbre todos los años, pasada la festividad del Carmen. Por unas horas no fue sorprendido en Membrilla, aunque no desistieron en el empeño de apresarle y a Campo de Criptana fueron reiteradas veces a molestarle y hacerle chantaje de dinero. Finalmente puestos de acuerdo los marxistas de ambos pueblos, fue detenido en Campo de Criptana y al menos, estuvo en prisión unos cincuenta días, sufriendo toda clase de torturas y bárbaros castigos, hasta el punto de haber hallado después sus ropas de cama y de vestir con manchas de sangre y rotos los antebrazos lo que prueba que en la cárcel misma fuera rematado a palos. La noche del 18 de septiembre de 1936 acabaron, al fin con su vida, y fue abandonado a distancia de unos doscientos metros del cementerio. Murió asesinado junto con don Franco Nieto Gallego, Capellán de Criptana. Y al ser exhumados, los cadáveres tenían fuertes ligaduras en manos y pies. La memoria del martirio perdura en Membrilla y siempre ha sido considerado un sacerdote fiel, martirizado por su condición sacerdotal. |
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Párroco de Valenzuela de Calatrava |
JUAN ANTONIO ORTIZ CARRILLO aunque nace el 4 de marzo de 1905 en Manzanares, la familia tenía sus raíces en Membrilla donde debió recibir el Sacramento del Bautismo ya que no aparece en Manzanares el acta del sacramento; y el Archivo de la Parroquia de Membrilla y el Registro Civil fueron destruidos en la Guerra Civil. Cursa los estudios eclesiásticos en el Seminario de Ciudad Real y, ordenado de Presbítero el 8 de julio del año 1928, celebra su primera Misa solemne el día 13 del mismo mes en la Parroquia de Membrilla. De inmediato fue enviado a Solana del Pino como Ecónomo y después pasa de Vicario a Valenzuela de Calatrava (abril de 1930). En febrero de 1932, toma posesión como Párroco en propiedad, propuesto por el Excmo. Señor Marqués de Torremejia - poseedor del privilegio de patronazgo- y aprobado el Concurso a parroquias. Aunó su frágil salud, debido a una grave enfermedad cardiaca, con su recia voluntad, carácter perfectamente templado, celo apostólico y fidelidad al ministerio sacerdotal. El 23 de julio de 1936 unos milicianos ocuparon el templo parroquial. También lo arrojaron de la casa rectoral, siendo recogido en casa de unos feligreses caritativos. |
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El 18 de agosto, fue llevado preso a la cárcel de Almagro (C. Real). Lo fusilaron el 24 del mismo mes, fiesta de San Bartolomé, que es titular de la Parroquia de Valenzuela, en la vereda que, de esta ciudad, lleva a Pozuelo de Calatrava (C. Real). El más joven de los párrocos en propiedad, querido de todos por su sencillez, juventud y celo apostólico, fue martirizado por su condición de sacerdote. |
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Sacerdote, Maestro del “Ave María” en Puertollano |
Alejandro Prieto Serrano nace día 13 de agosto de 1889 en la villa de Villarramiel provincia y obispado de Palencia. Hijo de Matías Prieto Pérez y de María Manuela Serrano López, naturales y vecinos de esta villa. Nacido en un ambiente cristiano recibió el Bautismo el día 15 de agosto del mismo año en la Parroquia de San Miguel. Un Palentino que el año 1927 llega a Puertollano (Ciudad Real) como Maestro manjoniano, a fin de vigorizar las Escuelas del Ave María. |
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El 25 de julio de 1936 es apresado y conducido a la cárcel de Almodóvar del Campo, pudiendo ver ya en su camino el cadáver de D. Jaime Cabañero y Cabañero, Coadjutor de Puertollano, asesinado el mismo día, tirado a la salida de Puertollano. Coincide en la cárcel con D. Enrique García de Mateos y Aparicio, Cura Párroco de Puertollano. Y ambos son fusilados el mismo día cinco de Agosto del 1936 en el sitio denominado "Fabrica de Orujo del Capitán don Miguel de la Vega", en Almodovar del Campo. Los cuerpos fueron enterrados con otros de Puertollano en el Cementerio de Almodóvar del Campo y, una vez terminada la guerra, fueron todos trasladados al cementerio de Puertollano, y hoy están todos ellos, en un mausoléo común para todos los fusilados en la guerra civil del 1936. La motivación de la muerte fue su condición de sacerdote. Hombre sencillo, trabajador con la juventud, cuya fama de santidad y martirio fue reconocida desde el primer momento y aún hoy perdura entre un buen grupo de sus alumnos, cristianos fervorosos y, algunos siguieron su ejemplo, como maestros de profesión. Iniciada la Causa de beatificación de los presuntos mártires de nuestra diócesis, agradecemos los testimonios, noticias y documentación, en especial de antiguos alumnos de este ejemplar maestro, que faciliten la conclusión del proceso de su beatificación. |
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Chantre de la S. I. Prioral de Ciudad Real |
D. Evaristo Quirós y Quirós nace en Campo de Criptana el 26 de octubre de 1877. Bautizado a los pocos días de nacer aunque se ignora la fecha exacta por falta de Archivo Parroquial, destruido en la Guerra Civil. Hijo de modestos labradores al servicio de los señores Marqueses de Corvera - Bustos y Castilla de apellido - bajo cuyo patrocinio Evaristo empezó los estudios eclesiásticos en el Colegio de San José, de Murcia. |
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La Guerra Civil le alcanzó en su pueblo natal y, temiendo a los revolucionarios de su pueblo, regresó a Ciudad Real acompañado de su hermano y permanece en la casa de su propiedad, sita en la calle Ángel Andrade,71. Junto a un hermano, tuvo que sufrir burlas e insultos tanto en Campo de Criptana como en Ciudad Real. No sintiéndose seguro en Ciudad Real, ambos hermanos se trasladan a Madrid en el mes de agosto, confiando en la protección de un paisano, que le debía algunos favores. Pero éste lo delató al Comité de Campo de Criptana, después de apropiarse el dinero que llevaban, y que ellos voluntariamente le habían entregado para más seguridad. Fue asesinado a la edad de 59 años junto con dos hermanos, en Chamartín de la Rosa, el 15 de agosto de 1936. Recogidos sus cadáveres por la familia al terminar la Guerra Civil, recibieron sepultura en el cementerio de Campo de Criptana. Fue tenido por "Tradicionalista". |
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Coadjutor de Santa María, de Daimiel |
Nacido en Daimiel el 9 de febrero de 1883 y bautizado en la Parroquia de Santa María, inicia sus estudios en el Colegio de Getafe con los PP. Escolapios, continuando después los estudios eclesiásticos en el seminario de Ciudad Real hasta terminar. Por dos veces fue encarcelado; ninguna de las personas que llevaron a cabo la detención viven en la actualidad; la primera vez fue apresado en su domicilio el 11 de agosto de 1936 y conducido al Ayuntamiento. La segunda el 22 de agosto del mismo año y es llevado al convento de las Mínimas convertido en cárcel y esa misma noche es asesinado. Los restos reposan en el Valle de los Caídos. |
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Antes de morir deja una carta a sus familiares, que conserva Paulina González de la Aleja Rodríguez de Guzmán, sobrina carnal (vive actualmente). En dicha carta perdona a sus verdugos y anima a sus familiares a seguir constantes en la fe católica y en el amor a Dios y a la Virgen de las Cruces por los que él moría. Quienes conocieron a don Francisco consideran plenamente fundamentada la fama de martirio por haber sido testigos de su vida de entrega a Dios, a su vocación y a su familia, así como de su muerte, de su perdón y del amor a Dios y María santísima de las Cruces. |
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Capellán de Mudela |
José María Rodríguez - Madridejos Marchán, nace en Daimiel el 20 de diciembre de 1886. Inclinado al sacerdocio desde su infancia, hizo primeramente el Bachillerato en Toro con los PP. Escolapios y vino después al Seminario de Ciudad Real el año 1902 para cursar los estudios eclesiásticos. |
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Cura de Miguelturra |
Don Joaquín Roldán Fernández nació el 26 de julio de 1868 en Miguelturra (Ciudad Real) y bautizado a los pocos días en esta localidad y fueron sus padres Hermenegildo y Ramona, vecinos de Miguelturra. Cursa los Estudios Eclesiásticos en el Seminario de Ciudad Real y ordenado de Presbítero celebró su primera Misa el 18 de marzo de 1892 en su pueblo natal. Ejerció el ministerio sacerdotal en las Parroquias de El Hoyo, Solana del Pino; Coadjutorías de Puertollano y Valdepeñas y Párroco de Argamasilla de Calatrava. Culmina su larga vida de ministerio como Párroco en la Asunción de Puertollano. Don Joaquín es recordado, entre otras cosas, por la gesta memorable del 29 de junio de 1930 por la que el Sagrado Corazón de Jesús en actitud de bendecir, fue entronizado en lo alto de la gran torre de la Iglesia Parroquial para atraer las miradas y afectos de todos los fieles de la populosa urbe minera de Puertollano, como rey de gracia y de misericordia. Imagen que es divisada desde todos los accesos a Puertollano por cuantos llegan a esta ciudad industrial; y por el Comedor de Caridad que fundara en la ermita de la Soledad para dar de comer a los pobres. A los tres años de la entronización del Sagrado Corazón, en agosto de 1933 deja la parroquia por motivos de salud y marcha en plan de reposo y bien ganado descanso a Canarias donde un sobrino ejercía como médico. |
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Recuperado de su enfermedad al quedar vacante la Parroquia de Miguelturra su pueblo natal, en abril del 1936, por muerte de don Patrocinio Gómez pide al señor Obispo hacerse cargo de la Parroquia y el 27 de mayo ya está al frente de dicha parroquia. Aquí encontró la muerte, a dos pasos del pueblo, en el lugar conocido por el"Terrero". Antes perdonó y bendijo a sus verdugos, como ellos mismos confesaron después. En la actualidad viven algunos testigos, jóvenes de entonces que presenciaron la detención y muerte de don Joaquín . Alberto Martín Castellanos y Antonio Martín Sánchez y otros chicos de su misma edad, de unos 12 años, estaban jugando a pelotearse en un callejón cerca de donde iba a consumarse el martirio, el "Terrero". <<Aquella tarde había llovido –cuentan - éramos trilladores y por las tormentas no fuimos a trillar. Yo tiré la pelota y fue a dar a la pared de enfrente. Cuando fui a por ella y me agaché, me vi sorprendido por un hombre armado con escopeta, que me dio un cogotazo y me dijo que me apartara de allí. Entonces es cuando vi a don Joaquín, vestido de sacerdote, con sotana y bonete, marchando entre 15 ó 20 hombres armados con escopetas y leyendo un libro, que tenía entre las manos. Caminaba muy despacito y sereno....Parece que iba rezando. Al volver la esquina lo mataron. Oímos la descarga de tiros y nos asustamos. Los chicos salimos corriendo hasta la cercana ermita de San Antonio. No lo mataron por ideas políticas, sino por ser sacerdote, por su fe. El cuerpo no lo encontraron. Parece ser que lo enterraron en una fosa común, junto a los frailes dominicos de Almagro y otros muertos de Carrión. Al final de la guerra, registraron esa fosa; pero nadie identificó ningún cuerpo como el de don Joaquín>>. El acta de defunción dice:<<...falleció en esta localidad el día tres de septiembre de mil novecientos treinta y seis a las veintiuna horas , a consecuencia de asesinato por los rojos>>. |
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Arcipreste de Almodóvar del Campo |
Don Orosio Sánchez Alcántara nació en Argamasilla de Alba el 25 de junio de 1887, y recibió el Sacramento del Bautismo a los pocos días de su nacimiento, aunque se ignora la fecha exacta por haber sido destruido el Archivo Parroquial en su totalidad con ocasión de la guerra civil del 1936. Hijo de Antonio Sánchez, natural de Argamasilla de Alba y de profesión Auxiliar del Ayuntamiento de esta villa y de Carmen Alcántara, natural de Madrid. Transcurre su infancia en la calle La Plaza de Argamasilla de Alba en un ambiente cristiano y aprende sus primeras letras hasta que sintiendo la llamada de Dios al sacerdocio marcha a Toledo donde estudió inicialmente y después continúa en Ciudad Real - desde 1900 al 1911- los estudios eclesiásticos con brillantez, pasando nuevamente a la Universidad Pontificia de Toledo el curso 1911 al 1912 para obtener la Licenciatura en Sagrada Teología. |
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En 1919 fue nombrado Arcipreste de Almodóvar del Campo y, al fin, por su deseo, fue trasladado a Argamasilla de Alba, su pueblo de origen, donde le cogió la revolución marxista. Conminado el 1 de septiembre a salir del pueblo en un plazo de 24 horas, cuando se dirigía a Madrid, buscando refugio en casa de unos parientes, fue sorprendido en la estación de Cinco Casas (Ciudad Real), donde fue asesinado por ser sacerdote a las once de la noche del 2 de septiembre de 1936. Sus restos mortales recibieron sepultura cristiana en el cementerio de Argamasilla de Alba, como consta por el Acta de Defunción. Iniciada la Causa de beatificación de los mártires de Ciudad Real, agradecemos los testimonios, noticias y documentación de quienes conocieron a D. Orosio, especialmente de los pueblos donde ejerció el ministerio sacerdotal. |
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Coadjutor de Santa María de Alcázar de San Juan |
Faustino Santos Jimeno, nace en Almedina (Ciudad Real) el 21 de febrero del año 1906 en el seno de una familia humilde, numerosa y muy cristiana. El mayor de diez hermanos de los que sobrevivieron cinco (tres chicas y dos chicos). Hijo de José Santos Serrano, jornalero de profesión y Servanda Jimeno Estacio, naturales y vecinos de Almedina (Ciudad Real). Bautizado en la Parroquia de Santa María de Almedina (Ciudad Real) el día 25 de febrero por D. Orencio Carriazo Casanova), se le impuso el nombre de Maximiano Faustino. |
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En mayo de 1931 es asaltado el Seminario de Granada y Faustino tiene que huir junto con sus compañeros; regresa a Ciudad Real, finaliza los estudios eclesiásticos, recibe el Subdiaconado el 5 de junio de 1932 y, finalmente, es ordenado de presbítero en Ciudad Real, el 19 de junio del año 1932. Ejerció el ministerio sacerdotal como Coadjutor de la Parroquia de Santa María en Alcázar de San Juan (Ciudad Real), - primero y último destino-, y, a la vez impartía enseñanza privada, como medio para ayudarse y ayudar a su humilde familia. La República había suspendido las ayudas a la Iglesia y al clero. Entre los causantes de la muerte estaba precisamente un alumno, al que Faustino en repetidas ocasiones ayudó económicamente y acogió en su casa, etc. Faustino fue arrojado vivo a una mina, entre Herencia y Puerto Lápice el 30 de agosto de 1936. A penas había alcanzado los treinta años de edad y tres de ministerio sacerdotal. La muerte de Faustino fue muy sentida y llorada por cuantos le habían conocido y tratado como sacerdote y profesor. Asesinado Faustino, la familia permaneció en Alcázar de San Juan hasta que fallecen los padres. Juliana que trabajaba como empleada de Telefónica es trasladada a Ciudad Real. En la actualidad, Juliana vive en la calle Morería nº 9. Ramona, la mayor de las hermanas quien acompañó en todo momento a su hermano sacerdote hasta su muerte, ha fallecido recientemente asistida por su hermana Juliana. La única razón de su muerte fue su condición sacerdotal y perdura la fama de martirio. Son numerosas las personas que desde su muerte se han encomendado a Faustino como intercesor para obtener gracias y favores de Dios. |
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Adscrito a la Parroquia de Herencia |
Don Jesús Sánchez de la Nieta nació en Herencia, el día 25 de diciembre del año 1872, a las dos de la tarde. Fueron sus padres Miguel Sánchez de la Nieta y Mauricia García de la Cierva, naturales y vecinos de Herencia. Fue Bautizado al día siguiente de nacer, 26 de diciembre, por don Pedro Ruiz, Cura Teniente de la Parroquia de la Inmaculada Concepción de Nuestra Señora. |
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Coadjutor de Herencia |
D. Sebastián Alfonso Tapia Jiménez- Avendaño nació en Herencia (Ciudad Real) a la una de la noche del día 20 de enero de 1876. Bautizado al día siguiente de nacer, el 21 de enero, en la Parroquia de la Inmaculdad Concepción de Nuestra Señora, por don Pedro Ruiz, Cura Teniente de la misma y se le puso los nombres de Sebastián, Fabián, Alfonso y José María; hijo de Luis Tapia y de Luisa Jiménez. |
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Buen madrugador, fue el primero que llegó a la Iglesia el 19 de julio de 1936. Era domingo y D. Sebastián Alfonso se dirigió a la parroquia para celebrar la Misa temprana. Con sorpresa vio que otros le habían ganado la mano. Los milicianos habían ocupado y cerrado la Iglesia, impidiendo la celebración del Culto. El día primero de agosto fue conducido a la Iglesia para que hiciese entrega de los objetos de culto y de valor que poseía la parroquia. Pero antes don Sebastián, valientemente, consume aproximadamente trescientas o más formas consagradas y después hace entrega del copón a sus guardianes. De todo los sacerdotes de Herencia fue el primero en ser detenido el 4 de agosto de 1936. Y, como se resistiese a desprenderse de la sotana, confesándose sacerdote fiel a su dignidad y al compromiso contraído en su ordenación, fue terriblemente atormentado a martillazos en la cabeza. Cuando sus perseguidores ya le creían muerto pudo incorporarse con gran dificultad para perdonarlos. Su cuerpo muerto fue arrojado a la mina de la carretera de Puerto Lápice, sin que fuese posible recuperar para darle sepultura cristiana en lugar sagrado. |
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Coadjutor de Almodóvar del Campo |
D. José Velasco Jiménez nació a las cuatro de la tarde del día 27 de agosto del año 1882 en la aldea de Minas del Horcajo, del término de Almodóvar del Campo y bautizado a los pocos días de nacer. Hijo de Críspulo Velasco, veterinario de profesión y de Alejandra Jiménez, naturales de Almodóvar del Campo y Puertollano, respectivamente y domiciliados en Minas del Horcajo. Cursó los estudios eclesiásticos en el Seminario de Ciudad Real y, ordenado Presbítero a finales de diciembre del año 1908, cantó su primera Misa el día 1 de enero de 1909 en Minas del Horcajo donde residía entonces su familia. Fue enseguida nombrado Coadjutor de Almodóvar del Campo donde pasó toda su vida sacerdotal, eficaz y edificante, laboriosa y ejemplar, sumisa y virtuosa. |
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El 23 de agosto ambos sacerdotes, don Justo y don José fueron encerrados en la cárcel del Partido, y juntos en la misma celda sufrieron toda clase de oprobiosas y crueles ofensas, alentándose ellos mutuamente con su paciencia y piedad. Después de setenta días de dolorosa prisión, fueron sacados en la madrugada del 3 de noviembre y asesinados en las cercanías de Poblete al borde de la carretera que lleva a Ciudad Real y recibieron sepultura en una misma fosa del cementerio de Poblete. Finalizada la guerra civil, los restos de don Justo Martínez fueron trasladados a Villahermosa donde recibieron sepultura y, del mismo modo, los familiares de don José Velasco, trasladaron y dieron sepultura a sus restos mortales, el día 29 de junio de 1939, en Almodóvar del Campo (Libro de defunciones nº 24; folio 162 vto. - de la Parroquia Nuestra señora de la Asunción, de Almódovar del Campo). La memoria de ambos sacerdotes perdura en Almodóvar donde desde el primer momento de la muerte fueron considerados como mártires. Desde esta columna hacemos una llamada a familiares, paisanos y vecinos de los pueblos en los que ejerció el ministerio sacerdotal para recoger documentación, noticias, testimonios y completar el expediente para la beatificación por martirio. |
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Coadjutor de Moral de Calatrava |
El Siervo de Dios Ángel Velasco Linares nace en Moral de Calatrava el día 23 de marzo de 1874 y es bautizado a los pocos días de nacer, aunque se desconoce la fecha exacta por haber sido destruido el Archivo Parroquial en la Guerra Civil del 1936. Cursa los estudios eclesiásticos en el seminario de Ciudad Real donde es ordenado y celebra su primera Misa el 15 de junio de 1902. Ejerció el ministerio sacerdotal en las parroquias de Luciana, Agudo, Tomelloso, Valdepeñas, Daimiel y en 1926 es nombrado Coadjutor de Moral de Calatrava. Vivía acompañado de su hermana Filomena y su sobrina Fausta . |
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Coadjutor de la Solana |
El Siervo de Dios Domingo Villegas Muñoz nació en Hellín (Albacete) el día 23 de octubre de 1902. Estudió en el seminario de Ciudad Real y ordenado sacerdote, celebra su primera Misa en junio de 1926 siendo nombrado enseguida Coadjutor de Abenojar y al año siguiente, 1927, fue trasladado a Pedro Muñoz, igualmente de Coadjutor. En 1931 llegó a La Solana como capellán de las Monjas Dominicas, por último, en febrero de 1935 fue nombrado Coadjutor de la Parroquia. Destacó por su pobreza y humildad. Era, además de Coadjutor de la parroquia de La Solana, Consiliario de la Juventud masculina de Acción Católica, así como director de su grupo artístico. |
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¿Enemigo? Las buenas obras del sacerdote, todas en general, suscitan una aversión terrible en los perseguidores, y las sociales especialmente en los marxistas. La razón en lo humano parece obvia: el sacerdote consagrado a la acción social católica ha de ser tenido por estos como un rival muy peligroso en la ardua tarea de atraerse a los trabajadores. Otra razón hay más alta, divina: la recompensa de estos trabajos sublimes, hechos con espíritu apostólico, no ha de ser la gratitud de los favorecidos, ni menos sus aplausos, que les mermarían méritos y achicarían el premio forzosamente. Quiere Dios ser él mismo su recompensa total y absoluta, infinita y eterna. El desagradecimiento humano, la persecución y, sobre todo el martirio realzan inefablemente la labor de los apóstoles y depuran sus merecimientos. La declaración de testigos, en mayo de 1944, nos ofrece algunos detalles de la persecución y muerte: <<Fue detenido por dos milicianos a quienes no conoce en su domicilio, calle de las Monjas, 8, el treinta de agosto de 1936, siendo conducido a la Iglesia o capilla de las Monjas, convertida en cárcel o depósito de detenidos, en donde estuvo desde las 5 de la tarde hasta el 12 de la misma noche en que fue asesinado. Su cadáver presentaba heridas de arma de fuego y fue hallado en el interior del cementerio>> (A. H. N, Causa General). El Siervo de Dios Domingo, apenas tenía 34 años de edad. En la madrugada del 31 de agosto de este mismo año, tras una noche de angustias y sufrimientos en la checa, se le dio muerte en el recinto del cementerio y sobre la tumba de un antiguo rebelde de la Casa del Pueblo al que por lo visto se le quiso ofrecer esta revancha. El sacerdote había pedido ser rematado y enterrado en la sepultura de su madre, fallecida tiempo atrás. |
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Seminarista de Herencia (Ciudad Real), mártir en Santander |
Jacinto García Parrado y Sánchez Aguilera nació el 23 de noviembre de 1913 en Herencia (Ciudad Real) y recibió el Bautismo el día 27 del mismo mes en la Parroquia de la Inmaculada de manos de don Alfonso Tapia Jiménez - Avendaño, coadjutor de la parroquia y que también moriría mártir el 4 de agosto de 1936. Fue su madrina Antonia Sánchez Aguilera Hijo de Alfonso García Parrado y de Mercedes Sánchez Aguilera, creció en un ambiente familiar cristiano propicio para florecer la vocación al sacerdocio de dos de sus hijos, Jacinto y Alfonso. |
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Seminarista Minorista de Herencia sacrificado en Santander |
Alfonso García Parrado y Sánchez Aguilera nació el día 28 de enero del año 1912 en Herencia (Ciudad Real) y fue bautizado en la Parroquia de la Inmaculada de esta localidad el día 31 de enero del mismo año por don Carlos Alvarez Rodríguez, que también moriría mártir en Herencia el 25 de febrero de 1936, Coadjutor de la parroquia. Como su hermano Jacinto ingresó primero en el Seminario de Ciudad Real y, sin duda para que acompañara a su hermano Jacinto, fue enviado a Comillas para terminar sus estudios y allí estudió los cursos 1934-35 y obtiene la Licenciatura en Teología con la calificación de notable (7); y el curso 1935 –36 el Bachillerato en Derecho con notable (7). Echados de aquel prestigioso centro eclesiástico por la revolución de octubre de 1936, pasaron ambos hermanos a Santander donde se disponían a recibir las Órdenes Sagradas. La persecución religiosa impide continuar los estudios eclesiásticos |
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Nació en Herencia, Ciudad Real el 14 de septiembre de 1903, y murió en Herencia el 14 de septiembre de 1936. Se licenció en derecho, pero no ejerció esta profesión, ya que al morir su padre en 1930 y ser hijo único, tuvo que hacerse cargo de los negocios agrícolas de la familia tenía en Herencia. Siempre se declaró católico y manifestó sus creencias religiosas como hizo en su testamento en 1934, cuando tenía 30 años. Mantuvo gran amistad con los frailes mercedarios no sólo por vivir frente al convento e iglesia de dicha orden, si no por la devoción que siempre tuvo a la Virgen de la Merced. Comenzada la guerra, fue detenido varias veces, sacado de su casa contra su voluntad, y llevado a la casa de los milicianos-también conocida-como “Comité de Sangre”- situada en la misma manzana de su casa, donde era sometido a maltratos y torturas de todo tipo. El día 13 de septiembre de 1936, varios milicianos tras destruir la cruz de madera que daba nombre a la calle en la que vivía ( Calle de las Cruces) y que estaba situada en la fachada de la calle colindante de la suya, entraron en su casa y de nuevo se lo llevaron violentamente y contra su voluntad al “ Comité de Sangre” . Allí durante todo el día fue sometido a malos tratos y vejaciones. En la madrugada del día 14, se divirtieron matándolo de la forma que se hacia en el pueblo la “ matanza del cerdo”, en el corral poniéndolo sobre una mesa y pinchándole en el cuello hasta su desangramiento. Su cuerpo apareció tirado en las tapias del cementerio de Puerto Lápice, atado por el brazo del cadáver de otra persona. En este cementerio permaneció enterrado hasta la terminación de la guerra, momento en que fue trasladado al cementerio de Herencia tras estar su cuerpo un día en la Iglesia Parroquial de Puerto Lápice. Dejó viuda y un hijo de un año, ambos fallecidos al día de hoy. En la actualidad sus únicos descendientes son dos nietas, María Soledad y María de las Mercedes. |
Carpintero y padre de diez hijos de Daimiel |
José de la Presentación Martín - Gil Maján, nace el día 21 de noviembre del año 1879 en Daimiel; hijo de Celedonio Martín - Gil, de oficio carpintero y de Casilda Maján, recibió el Bautismo el día 23 del mismo mes en la Parroquia de San Pedro de Daimiel, de manos de don Manuel Martín - Gil, presbítero, con licencia del cura párroco Contrajo el Sacramento del Matrimonio con María Josefa de la Presentación Utrilla y Gómez Rico, el día 4 de abril de 1907 en la Parroquia de San Pedro de Daimiel. José, padre de diez hijos José Joaquín, Ramona, Casilda, Modesto, Matías, María Josefa, Sandalia, Galo y Dolores(Casilda y Josefa profesaron como religiosas Josefinas). Antes de acudir a su trabajo de carpintero asistía a la Santa Misa que diariamente se celebraba a las seis de la mañana en la Iglesia de los religiosos Pasionista de Daimiel, hiciera frío o calor, lloviera o nevara; después, a su hora estaba en el trabajo. |
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A partir del 18 de julio fue era amenazado a diario por personas armadas, sobre todo al pasar José por delante de la Ermita del Cristo de la Luz, Convento de los Pasionistas. Estos religiosos fueron asesinados unos días después. Por eso, ponían de rodillas a José en la carretera y le decían: "El mismo camino que han llevado estos, vas a llevar tú". Allí mismo lo sentenciaron a muerte. El estaba muy preocupado por sus hijos jóvenes, Matías y Galo, escondidos en una huerta colindante a los Pasionistas, y por sus dos hijas, Casilda y María Josefa, Religiosas Josefinas, exclaustradas aquellos días en Manrresa. Vivió un mes (18 de julio -23 de agosto) muy malo. Fue apresado el 20 de agosto de 1936 cuando con salvoconducto del Ayuntamiento se disponía a viajar a Manresa para recoger a sus dos hijas religiosas. José era consciente del peligro que corría. En ese mismo día manifestó al barbero: "Mario, me van a matar. No lo siento por mí. Lo siento por mis hijos y por mi mujer". Estuvo preso tres días en el convento de las M. M. Mínimas convertido en "checa", donde estaban presos muchas personas. Martirizaban a los prisioneros haciéndoles sacar agua de la noria, uncidos como animales, los tiraban a la alberca...; A José le obligaban a fregar el convento de rodillas Lo fusilaron en la madrugada del 23 de agosto, en las paredes del cementerio, junto a otros seglares y sacerdotes. Esa madrugada fue recordada como "la noche de los curas". Según el testimonio del jefe de camilleros de la Cruz Roja, Francisco Martín de Bernardo, José, antes de que los mataran a todos, que eran trece, dijo al pelotón: "a todos los presos se les concede una gracia antes de morir. Yo os pido que me concedáis una". "¿Qué pides?", dijeron. Y José contestó: "Como hay muchos sacerdotes entre nosotros, que uno de ellos nos dé la absolución a todos". Se lo concedieron y fue el sacerdote D. Francisco Carranza quien lo hizo. Además de éste, entre los sacerdotes de aquella noche estaban: D. Francisco Rodríguez de Guzmán; D. Martín Álvarez; D. Ramón Campillos; el reverendo Moreno, capellán de las Mínimas; D. Rafael Sánchez Millas, coadjutor de S. Pedro; D. Santiago García de Mateos, párroco de Santa María, a quien llevaron atado de los pies arrastrado por un coche, desde las Mínimas al cementerio, llegando casi sin cabeza. José Martín –Gil murió como un mártir por la fe cristiana. |
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Joven de Acción Católica de Puertollano |
José Rodríguez Fernández nació el 19 de marzo de 1917 en Puertollano (Ciudad Real) y fue bautizado en la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción de esta localidad el día 29 de abril del mismo año por D. Esteban Fernández. Fueron sus padres José Rodríguez Sánchez, de treinta y cuatro años de edad y Petra Fernández Rodríguez, de treinta años, naturales y vecinos de Puertollano, con domicilio en calle de la Encomienda, nº 33. |
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Desde muy pequeño fue monaguillo en la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción de Puertollano, animado por el coadjutor D. Jaime Cabañero. El primer día que actuó como monaguillo, el día de Navidad, D. Jaime Cabañero le dijo: ¡Vaya regalo que te ha hecho el Niño Jesús!. Quedó huérfano de padre a una edad temprana, (unos diez años) debido a una enfermedad que contrajo su padre en la mina (silicosis) siendo el segundo de cuatro hermanos que quedaron: dos hermanas y otro varón, que tenía tres años. Este matrimonio, de José y Petra, nunca se descuidó de educar a sus hijos en la fe cristiana. Su madre, al quedar viuda, se ganaba la vida cosiendo y José se colocó de dependiente en la pastelería de Emilio Minguito. Colaboró generosamente tanto en labores apostólicas como en el mantenimiento y decoro del templo etc; sin descuidar su trabajo de repartidor de gaseosas y dependiente de pastelería. Fue instruido musicalmente por el organista y sacristán Donato Luján a quien frecuentemente suplía en las celebraciones litúrgicas. Pertenecía a la Acción Católica, llevando su bandera en las procesiones durante el tiempo de la República, a lo que se ofrecía voluntariamente. Se destacaba por sus ideas religiosas, sin ocultarlas en aquellos tiempos adversos. Una costumbre familiar era el rezo del Santo Rosario, lo que hacía de rodillas durante la letanía. El miércoles día 22 de julio de 1936, como todos los días, estaban rezando el Rosario y en el último misterio se puso de rodillas y su madre le dijo que no habían llegado a la letanía, pero él continuó de rodillas como si hubiera tenido una corazonada. No habían terminado el rezo del Rosario cuando llamaron a la puerta y dos personas se lo llevaron a la llamada en Puertollano "Casa de Baños", convertida en cárcel. En medio de insultos y blasfemias permaneció detenido hasta que el día 23 de julio fue trasladado a la cárcel de Almodóvar del Campo y el 5 de agosto de 1936 murió fusilado junto con los sacerdotes D. Enrique y D. Alejandro. Fue asesinado a la edad de diecinueve años sin motivaciones políticas y sólo por ser un joven de Acción Católica, de profunda y conocida vida cristiana. |
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